En marzo de 1923, un hombre salió de su casa en Fornalutx y nunca volvió. Se llamaba Joan Ginestra Bisbal, aunque en la zona era conocido por su apodo, “Marquès”. Tenía 42 años y era conocido por su relación con el mundo del contrabando, una actividad que durante aquellos años formaba parte de la realidad económica y social de diferentes puntos de Mallorca.
Su desaparición, ocurrida después de ser detenido por un grupo de carabineros en la zona de Tuent, acabaría convirtiéndose en uno de los episodios más misteriosos de la crónica negra de Mallorca.
Más de un siglo después, Joan Ginestra continúa sin aparecer.
La mañana del 13 de marzo de 1923
Joan Ginestra vivía en Fornalutx. Según la documentación y las investigaciones posteriores, aquella mañana salió de casa con la intención aparente de ir a cazar por la zona de Bini, en el término de Escorca. Sin embargo, su recorrido le llevó hacia una zona especialmente complicada de la Serra de Tramuntana: Tuent y sa Calobra.
Allí se encontraba un destacamento de carabineros encargado, entre otras funciones, de perseguir el contrabando que se desarrollaba por la costa mallorquina. Los agentes conocían la relación de Ginestra con este mundo y decidieron detenerlo.
A partir de ese momento comienza el misterio.
Un detenido y un supuesto escondite de contrabando
Según las investigaciones posteriores, Joan Ginestra fue trasladado al puesto de los carabineros de Tuent. La versión que trascendió posteriormente señalaba que el detenido habría indicado a los agentes la existencia de un “secret”, término utilizado en Mallorca para referirse a escondites donde los contrabandistas ocultaban sus mercancías.
Estos lugares podían encontrarse en cuevas, cavidades o zonas de difícil acceso. El contrabando de la época incluía productos como tabaco, café, azúcar, harina o arroz. La costa de la Serra de Tramuntana, con sus acantilados, cuevas y pequeños puntos de desembarco, ofrecía un terreno especialmente apropiado para estas actividades.
La investigación situó el supuesto escondite en las proximidades del Morro de sa Vaca.
El viaje en barca hacia el Morro de sa Vaca
Este es uno de los episodios fundamentales de la historia. Según los testimonios recogidos posteriormente, varios carabineros y Joan Ginestra se desplazaron en una pequeña embarcación desde sa Calobra hacia la zona del Morro de sa Vaca.
Allí se encontraría el supuesto “secret”. La información histórica señala que la embarcación regresó posteriormente hacia sa Calobra con varios carabineros y fardos de tabaco. Pero Joan Ginestra ya no regresó.
La documentación estudiada en las Jornades d’Estudis Locals de Sóller y Fornalutx recoge que Ginestra quedó en la zona acompañado por uno de los carabineros. Desde entonces, su rastro desapareció.

¿Qué ocurrió con Joan Ginestra?
Esta es la pregunta que lleva más de cien años sin respuesta. Joan Ginestra no volvió a Fornalutx. Su familia y vecinos comenzaron a buscarlo cuando comprobaron que no regresaba a casa. La desaparición provocó una importante conmoción en la zona de Sóller, Fornalutx y Escorca.
Pronto comenzaron las sospechas. La principal hipótesis apuntaba precisamente hacia los carabineros que habían detenido a Ginestra. No era una acusación menor. El caso llegó a los tribunales y varios miembros del destacamento de Tuent fueron acusados de estar relacionados con su desaparición.
Un juicio por la desaparición
La desaparición de Ginestra tuvo una enorme repercusión para la época. El caso llegó incluso al ámbito político. El investigador Tomàs Mut recoge que el diputado Gabriel Alomar remitió los antecedentes del asunto a Indalecio Prieto y a otros políticos de la izquierda para que la cuestión pudiera ser tratada en las Cortes.
En 1923 se celebró en Sóller un consejo de guerra contra los carabineros relacionados con el caso. La acusación sostenía que podían haber causado la muerte de Joan Ginestra después de la incautación de un importante cargamento de tabaco.
Sin embargo, el proceso no consiguió demostrar qué había sucedido realmente. Los acusados fueron absueltos. La sentencia fue recurrida y el asunto llegó posteriormente al Consejo Supremo de Guerra y Marina de Madrid, donde en 1925 también se produjo la absolución de los acusados. La documentación de la Gran Enciclopèdia de Mallorca recoge que el caso quedó finalmente sin resolver por falta de pruebas.
El misterio del “secret” de Tuent
Con el paso de los años, el episodio adquirió prácticamente una dimensión legendaria. La pregunta no era únicamente qué había ocurrido con Joan Ginestra. También estaba el supuesto escondite de contrabando.
¿Qué había exactamente allí?
¿Quién conocía su ubicación?
¿Fue Ginestra detenido únicamente por sospechas relacionadas con el contrabando?
¿Llegó realmente a revelar la existencia del escondite?
¿Y qué ocurrió cuando se quedó atrás con uno de los carabineros?
Son preguntas que aparecen alrededor del caso, pero para las que no existe una respuesta judicial definitiva.
Precisamente por eso conviene diferenciar entre lo que quedó documentado y las hipótesis que surgieron posteriormente.
El contrabando en la Mallorca de principios del siglo XX
Para entender el caso hay que situarse en la Mallorca de los años veinte. El contrabando tenía una presencia importante en determinados lugares de la isla y generaba redes de personas dedicadas al transporte, almacenamiento y distribución de mercancías. La geografía de la Tramuntana favorecía especialmente este tipo de actividad.
Cuevas, barrancos, acantilados y pequeñas calas podían utilizarse para esconder mercancías que llegaban por mar. Joan Ginestra era conocido precisamente por su vinculación con este mundo. Memòria Negra de IB3 recuperó su historia en un episodio dedicado a “El secret d’en Marquès”, describiendo su desaparición como uno de los casos relacionados con los secretos del contrabando en Mallorca.
Una desaparición sin cuerpo
Uno de los elementos que convierte el caso en un episodio especialmente inquietante es la ausencia de un cuerpo.
Joan Ginestra desapareció. Nunca volvió a casa. Y nunca apareció su cadáver.
Por ello, aunque durante la investigación se planteó que podía haber sido asesinado, no existe una sentencia que establezca judicialmente cómo murió ni quién fue responsable de su desaparición.
La Gran Enciclopèdia de Mallorca resume el caso señalando que Ginestra desapareció después de ser detenido por los carabineros de Tuent y que los procesos posteriores terminaron sin esclarecer los hechos.
Más de cien años después
El 13 de marzo de 1923, Joan Ginestra salió de Fornalutx. Tenía 42 años. Más de un siglo después, su nombre continúa ligado a uno de los grandes misterios de la historia criminal de Mallorca.
Su desaparición llevó a un consejo de guerra, provocó una investigación que trascendió el ámbito local y puso sobre la mesa la complicada relación entre el contrabando y las fuerzas encargadas de perseguirlo. Pero ninguna de aquellas actuaciones consiguió responder a la pregunta fundamental:
¿Qué ocurrió realmente con Joan Ginestra en Tuent?
La respuesta quedó perdida en algún punto de aquella Tramuntana de 1923.
Y el secreto de “Marquès” continúa formando parte de la Crónica Negra de Mallorca.




