Mallorca suele aparecer asociada a sus playas, sus pueblos, la Serra de Tramuntana, el turismo y el Mediterráneo. Pero detrás de esa imagen existe también otra historia, mucho menos conocida: la de los crímenes, asesinatos, desapariciones y sucesos que durante décadas han quedado grabados en la memoria de la isla.

Algunos ocurrieron hace casi un siglo. Otros son mucho más recientes. Hay casos resueltos después de años de investigación, desapariciones que continúan rodeadas de incógnitas y crímenes que ocuparon durante semanas las portadas de los periódicos. Esta sección de Crónica Negra de Mallorca nace precisamente para recuperar esas historias.

No para convertir el sufrimiento de las víctimas en espectáculo, sino para conocer qué ocurrió, quiénes fueron las personas afectadas, cómo se desarrollaron las investigaciones y qué queda de aquellos casos en la memoria colectiva de Mallorca.

Una historia criminal mucho más amplia de lo que parece

La crónica negra de Mallorca no comenzó en las últimas décadas. Los archivos y las hemerotecas conservan historias de asesinatos, peleas, desapariciones, robos, secuestros y otros delitos ocurridos en pueblos y ciudades de la isla durante siglos.

El investigador Tomàs Vibot, por ejemplo, ha dedicado diferentes trabajos a recuperar casos antiguos de municipios mallorquines como Porreres, Banyalbufar, Bunyola y Esporles. En el caso de Porreres, su investigación reunió sucesos documentados entre los siglos XVI y XX.

Esto permite acercarse a la historia de Mallorca desde una perspectiva diferente. Porque detrás de los grandes acontecimientos también existe una historia cotidiana formada por conflictos entre vecinos, delitos pasionales, venganzas, desapariciones y crímenes que en su momento conmocionaron a pequeñas comunidades.

Los asesinatos que conmocionaron Mallorca

Algunos crímenes han conseguido permanecer en la memoria de la isla durante generaciones.

Uno de ellos fue el conocido crimen de Sant Jordi, ocurrido en 1929. Catalina Palmer Miralles y su hijo de corta edad fueron asesinados en la finca de Can Real, un caso que posteriormente fue recuperado por la serie documental de IB3 Memòria Negra. Décadas después encontramos otros casos completamente diferentes, pero igualmente recordados.

En 1976 fue asesinado en Palma el empresario Edward Yue, uno de los pioneros de la gastronomía oriental en Mallorca. La investigación policial consiguió identificar a los responsables del crimen.

Y en 1978, el doble asesinato de Bernardo Oliver y Maria Moreta en el carrer Bellet de Palma se convirtió también en uno de los casos recuperados por Memòria Negra.

Son solamente algunos ejemplos de una historia mucho más extensa.

Desapariciones que todavía generan preguntas

Una de las partes más inquietantes de la crónica negra de Mallorca son los casos de personas que desaparecieron sin que posteriormente se pudiera aclarar completamente qué les ocurrió.

En 2008, una investigación publicada por El País recopilaba diferentes desapariciones de mujeres registradas en Mallorca desde finales de los años ochenta. Entre ellas estaba Ana Eva Guasch Melis, desaparecida en Palma en octubre de 2001.

Otro caso especialmente llamativo fue el de Margalida Bestard, desaparecida en 2007, que tenía además un elemento en común con la desaparición de Ángeles Arroyo, ocurrida en 1996: ambas habían tenido contacto con el mismo hombre, que fue investigado y detenido en relación con los casos pero quedó en libertad por falta de pruebas concluyentes.

Estos casos muestran una de las principales dificultades de la investigación criminal: una sospecha o una hipótesis policial no equivale a una condena judicial. Y esa diferencia será fundamental en esta sección.

Cuando un crimen queda sin resolver

No todos los casos tienen un final. En la historia criminal de Mallorca existen investigaciones en las que han pasado décadas sin que se haya podido determinar quién fue el responsable.

IB3 ha recuperado algunos de estos expedientes en su serie Memòria Negra. Entre ellos aparecen investigaciones sobre asesinatos sin resolver y víctimas cuya identidad o circunstancias de la muerte tardaron años en conocerse.

Uno de los ejemplos recientes tratados por el programa es el cadáver encontrado junto a la carretera de Esporles, un caso que continúa rodeado de incógnitas décadas después.

Precisamente estos casos son especialmente interesantes desde el punto de vista periodístico porque permiten explicar cómo funciona una investigación cuando faltan pruebas, aparecen nuevas pistas o el paso del tiempo dificulta encontrar respuestas.

Palma también tiene su propia crónica negra

La capital concentra buena parte de los sucesos que han tenido mayor repercusión mediática. Palma ha sido escenario de asesinatos ocurridos en viviendas, hoteles, establecimientos, calles y otros espacios de la ciudad.

Algunos casos han quedado vinculados para siempre a determinados lugares. El antiguo crimen del carrer Bellet, el asesinato de Edward Yue o diferentes desapariciones ocurridas en barrios de Palma forman parte de esa memoria criminal de la ciudad.

Y detrás de cada dirección hay una historia diferente: una investigación policial, familiares buscando respuestas y, en algunos casos, un proceso judicial que acabó determinando responsabilidades.

Los pueblos también esconden historias

La crónica negra no pertenece únicamente a Palma. Los archivos de Mallorca están llenos de historias ocurridas en pueblos como Porreres, Sóller, Llucmajor, Capdepera, Esporles, Santanyí o Sencelles. Algunas son relativamente recientes y otras se remontan a varios siglos atrás.

En algunos casos, el suceso quedó prácticamente olvidado hasta que investigadores o periodistas recuperaron documentos antiguos. Es precisamente ahí donde esta sección puede encontrar una de sus líneas más interesantes: recorrer Mallorca a través de sus historias criminales.

Un asesinato ocurrido en una finca puede servir para conocer cómo era aquel municipio décadas atrás. Una desaparición puede llevarnos a una antigua carretera o a un barrio que ha cambiado completamente. Y un crimen ocurrido hace siglos puede revelar aspectos de la sociedad mallorquina que difícilmente aparecen en una guía turística.

¿Qué encontraremos en esta sección?

La idea es ir recuperando progresivamente algunos de los casos más interesantes de la historia criminal de Mallorca.

Entre ellos habrá:

Tipo de casoQué abordaremos
AsesinatosCrímenes que marcaron la historia de Mallorca
DesaparicionesPersonas cuyo paradero generó investigaciones durante años
Casos sin resolverExpedientes que todavía presentan incógnitas
Crímenes históricosSucesos ocurridos hace décadas o siglos
Casos judicialesInvestigaciones que terminaron en los tribunales
Crímenes de PalmaCasos ocurridos en la capital
Crónica negra de los pueblosHistorias criminales de diferentes municipios
Sucesos marítimosCasos relacionados con el mar y la costa
Secuestros y atracosOtros sucesos que tuvieron repercusión en la isla

Hechos, investigación y memoria

En una sección como esta hay algo especialmente importante: diferenciar lo que está probado de lo que simplemente se dijo en su momento.

Una noticia publicada durante una investigación puede recoger una hipótesis policial que posteriormente no se confirmó. Un sospechoso puede ser detenido y finalmente quedar absuelto. Y una historia repetida durante años puede terminar incorporando detalles que nunca estuvieron acreditados.

Por eso, cuando recuperemos un caso, intentaremos separar las distintas partes de la historia: qué ocurrió, qué investigaron las autoridades, qué dijeron los testigos, qué decidió la justicia y qué cuestiones quedaron sin resolver.

Las víctimas estarán siempre en el centro de la historia.

La otra historia de Mallorca

Conocer esta parte de Mallorca también significa acercarse a una realidad que normalmente queda fuera de las rutas turísticas. La isla tiene una historia luminosa y mediterránea, pero también una memoria marcada por conflictos, tragedias y sucesos que afectaron profundamente a muchas familias.

La Crónica Negra de Mallorca pretende recuperar esas historias desde una perspectiva documental y periodística.

Algunas tendrán respuesta. Otras terminarán con una sentencia. Y algunas, quizá las más inquietantes, continuarán abiertas décadas después.

Porque Mallorca también tiene una historia que no aparece en los folletos turísticos.

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