Dónde comer frito mallorquín

Los cellers de Mallorca forman parte de la historia gastronómica de la isla. Son establecimientos que mantienen la esencia de las antiguas bodegas mallorquinas y donde todavía es posible encontrar platos tradicionales como el frit mallorquí, el arròs brut, las sopas mallorquinas, el tumbet o el gató.

Muchos de estos restaurantes ocupan antiguos locales relacionados con el almacenamiento de vino y conservan elementos como grandes botas, paredes de piedra y una decoración tradicional.

Si quieres probar la cocina más tradicional de Mallorca, estos son algunos de los cellers que merece la pena conocer.

Celler Sa Premsa, Palma

Celler Sa Premsa es probablemente uno de los cellers más conocidos de Palma. Abrió sus puertas en 1958 en un antiguo almacén y, desde entonces, se ha convertido en uno de los establecimientos tradicionales más reconocibles de la ciudad. La decoración, con grandes botas de vino y elementos antiguos, ayuda a mantener el ambiente de los antiguos cellers mallorquines.

Su carta está centrada en recetas tradicionales de la isla, con platos como frito de matanzas, arroz brut, sopas mallorquinas, berenjenas rellenas, lengua con alcaparras y gató con helado de almendra.

Está situado en pleno centro de Palma, cerca de la zona de los Patines, por lo que es fácil incluirlo dentro de una visita por el casco histórico.

Celler Pagès, Palma

Otro de los nombres que aparecen cuando se habla de cocina mallorquina tradicional en Palma es Celler Pagès. Está situado en el centro de Palma y mantiene el concepto de restaurante especializado en cocina de la isla.

Es una opción interesante para quienes buscan alejarse de las propuestas más internacionales y acercarse a platos tradicionales mallorquines en un ambiente de restaurante de toda la vida. Su ubicación permite además combinar la comida con un paseo por el centro de la ciudad.

Celler Can Amer, Lloseta

En el interior de Mallorca encontramos Celler Can Amer, en Lloseta. Es un establecimiento con una larga relación con la cocina tradicional mallorquina, aunque su propuesta actual busca combinar las recetas de siempre con una presentación más moderna. Su chef, Tomeu Torrens, explica que el restaurante trabaja precisamente en ese punto de encuentro entre tradición y modernidad.

Es una alternativa interesante para quienes quieren conocer la gastronomía tradicional de Mallorca desde una perspectiva algo diferente. Lloseta, además, puede ser una buena parada dentro de una ruta gastronómica por el interior de la isla.

Celler Sa Font, Santa Maria del Camí

Restaurant Celler Sa Font es otro establecimiento tradicional situado en Santa Maria del Camí. El municipio es una de las localidades del interior de Mallorca donde la gastronomía tradicional y la cultura del vino tienen especial presencia.

Su ubicación en la Plaça Hostals permite combinar la visita con un paseo por el pueblo y, si se hace coincidir con alguno de los días de mercado o actividades locales, disfrutar de una jornada completa por Santa Maria.

Celler Sa Vinya, Binissalem

Celler Sa Vinya se encuentra en Binissalem, uno de los municipios de Mallorca más vinculados tradicionalmente al vino. Aquí el concepto de celler encaja especialmente bien con el entorno, ya que Binissalem forma parte de una zona vitivinícola muy importante de la isla.

Es una opción a tener en cuenta para quienes quieren combinar gastronomía mallorquina, vino y turismo por el interior. Después de comer se puede aprovechar para recorrer el centro de Binissalem o acercarse a alguno de los municipios cercanos.

Celler La Parra, Pollença

En el norte de Mallorca encontramos Celler La Parra, situado en Pollença. Pollença es uno de los pueblos con mayor atractivo turístico de la Serra de Tramuntana y permite combinar fácilmente una comida tradicional con una visita al casco histórico.

Un plan interesante puede ser acercarse al pueblo por la mañana, recorrer sus calles y plazas y terminar la jornada con una comida en un establecimiento de cocina mallorquina.

Es Celler de Manacor

Es Celler de Manacor es otra alternativa para quienes se encuentran en la zona de Levante. Manacor es una de las principales localidades del este de Mallorca y puede servir como punto de partida para conocer otros lugares de la zona, como Porto Cristo, las Cuevas del Drach o diferentes calas del litoral.

La existencia de cellers y restaurantes especializados en cocina mallorquina permite además incluir la gastronomía dentro de una ruta por el interior y la costa oriental.

Celler Ramanyà, Santa Maria del Camí

Aunque el concepto de celler también está muy relacionado con restaurantes tradicionales, algunos establecimientos están especialmente vinculados al mundo del vino.

Es el caso de Celler Ramanyà, en Santa Maria del Camí, que aparece como bodega y forma parte de la oferta relacionada con el vino en esta zona de Mallorca. Puede ser una opción interesante para quienes quieren conocer otra cara de la tradición vinícola de la isla.

¿Qué platos pedir en un celler mallorquín?

La mejor manera de disfrutar de un celler es apostar por los platos tradicionales. Entre las especialidades que puedes encontrar en este tipo de establecimientos están:

  • Frit mallorquí, uno de los platos más representativos de la gastronomía de la isla.
  • Arròs brut, un arroz caldoso y especiado muy ligado a la cocina tradicional.
  • Sopes mallorquines, elaboradas tradicionalmente con pan y verduras.
  • Tumbet, uno de los platos clásicos de la cocina mallorquina.
  • Llom amb col, especialmente relacionado con la cocina tradicional de invierno.
  • Pa amb oli, acompañado de productos típicos de Mallorca.
  • Gató de almendra, uno de los postres más conocidos de la isla.

La gastronomía tradicional de Mallorca también incluye productos como la sobrasada, las panades, los robiols y diferentes elaboraciones de carne y verduras.

¿Qué es exactamente un celler?

La palabra celler hace referencia a una antigua bodega o espacio destinado al almacenamiento de vino. Con el tiempo, algunos de estos espacios se transformaron en restaurantes y conservaron parte de su estética original.

Por eso, cuando entras en un celler tradicional puedes encontrarte con botas de vino, paredes de piedra, mesas de madera y una decoración que recuerda al pasado agrícola y vinícola de Mallorca. La diferencia respecto a un restaurante convencional está precisamente en esa combinación de gastronomía, historia y ambiente.

Celler en Palma o en los pueblos de Mallorca

Si estás en Palma y quieres probar cocina tradicional sin desplazarte, Celler Sa Premsa y Celler Pagès son dos nombres que puedes tener en cuenta. Pero si tienes coche y quieres descubrir la Mallorca del interior, merece la pena ampliar la ruta hacia lugares como Lloseta, Binissalem, Santa Maria del Camí, Pollença o Manacor.

Una de las mejores cosas de buscar cellers fuera de Palma es que puedes convertir la comida en parte de una excursión: visitar un pueblo, recorrer sus calles, conocer algún mercado o bodega y terminar sentándote a la mesa para probar cocina mallorquina.

Una ruta gastronómica por los cellers de Mallorca

Los cellers son una buena excusa para descubrir el interior de Mallorca desde otra perspectiva.

Puedes empezar por Palma y conocer alguno de sus establecimientos históricos, continuar hacia Santa Maria del Camí y Binissalem, donde el vino tiene un protagonismo especial, y después seguir hacia Lloseta, Inca o Sineu.

En el norte, Pollença permite combinar gastronomía y paisaje de la Tramuntana, mientras que en el este Manacor puede formar parte de una ruta por algunos de los principales atractivos de la zona.

Más que buscar solamente un restaurante, visitar un celler permite acercarse a una parte de la cultura gastronómica tradicional de Mallorca que todavía sigue muy presente en la isla.

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