Hay historias de la crónica negra de Mallorca que han quedado asociadas para siempre a un lugar, una fecha y un nombre. El proceso Tudurí es una de las más destacadas de Mallorca.
El 21 de febrero de 1951, Pedro Tudurí Vidal fue ejecutado mediante garrote vil en la prisión de Capuchinos de Palma. Aquella mañana se convirtió en la última ejecución de este tipo realizada en Mallorca y, según IB3, en la última condena a muerte ejecutada en Baleares.
Detrás de aquella ejecución había un proceso por tres asesinatos y una investigación marcada por desapariciones, intereses económicos y una sentencia de muerte dictada años antes de que finalmente se cumpliera.
¿Quién era Pedro Tudurí?
Pedro Tudurí Vidal había nacido en Menorca en 1911. Terminó trasladándose a Palma junto a su esposa, Argentina Pons, en busca de mejores oportunidades. En la capital encontró trabajo en una tintorería situada en la zona del actual Pasaje de Hort de Moranta. Allí acabaría desarrollándose una parte fundamental de la historia que posteriormente llevaría a su condena.
Tudurí mantenía además relación con un inmueble y con personas de su entorno que terminarían apareciendo en la investigación policial.
Las primeras desapariciones
Uno de los nombres que aparece en la causa es el de Bernardo Ramis, propietario de una vivienda relacionada con Tudurí. Según las reconstrucciones históricas del caso, Tudurí habría citado a Ramis en la tintorería después de sospechar que mantenía una relación con su esposa. Allí se produjo una discusión que terminó con la muerte de Ramis.
Posteriormente, según la sentencia y las reconstrucciones publicadas sobre el caso, el cuerpo fue ocultado y quemado en el horno de la tintorería donde trabajaba Tudurí. El caso, sin embargo, no terminó ahí.
La desaparición de Marcial Giménez y Valentina Armijo
En 1945 desapareció un matrimonio formado por Marcial Giménez y Valentina Armijo. Durante un tiempo se pensó que podían haberse marchado a Barcelona. La falta de noticias terminó provocando que sus familiares acudieran a la policía.
La investigación comenzó a relacionar la desaparición con Tudurí. Uno de los elementos que despertó sospechas era la relación económica existente alrededor del establecimiento que regentaba el matrimonio. Las pesquisas acabarían situando nuevamente la tintorería en el centro de la investigación.
Según las reconstrucciones del proceso, Tudurí habría citado allí a Marcial Giménez y posteriormente a su esposa. Ambos fueron asesinados y sus cuerpos fueron igualmente ocultados en las instalaciones. La investigación terminó apuntando a Tudurí como responsable de los tres homicidios.
Un juicio marcado por la pena de muerte
El proceso judicial se celebró en 1948 y terminó con una condena a muerte para Tudurí por uno de los homicidios, mientras que por los otros dos asesinatos se establecieron penas de prisión. La sentencia fue dictada el 23 de octubre de 1948. Sin embargo, la ejecución no se produjo inmediatamente. Tudurí permaneció encarcelado durante más de dos años hasta que finalmente llegó la orden de ejecutar la pena capital.
El caso aparece también documentado en el Boletín Oficial del Estado de 1948, donde se recoge un procedimiento judicial relacionado con el asesinato de Bernardo Ramis Bisellach y otros hechos contra Pedro Tudurí Vidal.
El 21 de febrero de 1951
La mañana del 21 de febrero de 1951 la prisión de Capuchinos de Palma se preparó para la ejecución. El verdugo encargado de aplicar la sentencia fue Florencio Fuentes Estébanez, que se desplazó hasta Mallorca para llevar a cabo el ajusticiamiento.
Tudurí tenía entonces 40 años. La ejecución se realizó mediante garrote vil, un método de ejecución utilizado en España durante décadas. La prensa de la época informó de la ejecución con una breve nota. Después de cumplirse la sentencia se izó la bandera negra en la prisión, como señal de que la pena de muerte había sido ejecutada.
La última ejecución de Mallorca
El proceso Tudurí ocupa un lugar particular dentro de la historia criminal de las Islas Baleares. No fue simplemente otro caso de asesinato. La ejecución de Pedro Tudurí se convirtió en la última realizada mediante garrote vil en Mallorca.
IB3 lo ha recuperado dentro de su serie documental Memòria Negra, donde el proceso aparece como uno de los episodios más importantes de la crónica criminal de las islas. La cadena describe a Tudurí como el último ajusticiado por garrote vil en Baleares.
La historia también ha llegado al teatro. La obra El botxí, de David Mataró, se inspiró en la figura del verdugo que viajó hasta Mallorca para ejecutar a Tudurí. El montaje buscaba precisamente alejarse del morbo y acercarse a la dimensión humana e histórica de quienes participaron en aquella ejecución.
¿Qué ocurrió con la prisión de Capuchinos?
La antigua prisión de Capuchinos formaba parte del paisaje penitenciario de Palma y fue escenario de aquella última ejecución. Hoy el lugar pertenece a una ciudad completamente diferente de la Palma de 1951. Sin embargo, durante décadas sus muros estuvieron relacionados con algunos de los episodios más duros de la historia criminal y penitenciaria de Mallorca.
El recuerdo del proceso Tudurí ha contribuido a mantener vivo el nombre de aquella antigua prisión dentro de la memoria negra de la isla.

Un caso que cerró una época
La historia de Pedro Tudurí permite acercarse también a una España en la que la pena de muerte seguía formando parte del sistema penal.
Su ejecución fue el último episodio de este tipo en Mallorca. Más de siete décadas después, el proceso continúa siendo recordado por la brutalidad de los tres asesinatos, por la condena y, especialmente, porque aquella mañana de febrero de 1951 marcó el final de las ejecuciones con garrote vil en Baleares.
En Crónica Negra de Mallorca, el caso Tudurí representa además algo más que la historia de un criminal: es el reflejo de una época, de una justicia basada en la pena capital y de una sociedad que asistió a una ejecución que hoy forma parte de la memoria histórica de Palma.
No hace falta recrear el momento de la muerte para comprender la dimensión del caso. Basta con recordar una fecha: 21 de febrero de 1951. Aquel día, en la prisión de Capuchinos, Mallorca vivió su última ejecución por garrote vil.




