El Puig de Massanella es una de las montañas más conocidas de Mallorca y una de las grandes excursiones que se pueden hacer en la Serra de Tramuntana. Con aproximadamente 1.364 metros de altura, es la segunda cima más alta de la isla y, al no poder accederse libremente al Puig Major, se ha convertido en una de las grandes ascensiones para los aficionados al senderismo.
Llegar hasta la cima requiere esfuerzo, pero la recompensa merece la pena: durante la ruta aparecen bosques, antiguos caminos de montaña, zonas rocosas y, desde arriba, unas vistas espectaculares de buena parte de la Serra de Tramuntana y del interior de Mallorca.
¿Dónde está el Puig de Massanella?
El Puig de Massanella se encuentra en el municipio de Escorca, en plena Serra de Tramuntana, muy cerca de la zona de Lluc. La montaña forma parte de uno de los sectores más montañosos de Mallorca y está rodeada de algunos de los paisajes más característicos de la Tramuntana.
Una de las zonas de referencia para realizar la ascensión es el Coll de sa Batalla, situado en la carretera que comunica Inca con Lluc. Desde aquí parten varias rutas hacia el Massanella.
¿Cuánto mide el Puig de Massanella?
La cima alcanza aproximadamente los 1.364 metros sobre el nivel del mar. Es la segunda montaña más alta de Mallorca, solo por detrás del Puig Major.
Precisamente por las restricciones de acceso al Puig Major, el Massanella es considerado habitualmente la cumbre más alta de Mallorca a la que se puede acceder mediante una ruta de montaña pública, aunque algunos recorridos atraviesan terrenos privados y están sujetos a las condiciones de acceso correspondientes.
Excursión al Puig de Massanella desde el Coll de sa Batalla
La ruta desde el Coll de sa Batalla es probablemente la opción más conocida para subir al Puig de Massanella.
Hay diferentes variantes y los datos cambian dependiendo del recorrido elegido. Como referencia, las rutas de ida y vuelta habituales rondan los 11-13 kilómetros, con unos 800 metros de desnivel positivo y alrededor de 5 horas para completar la excursión, aunque el tiempo puede variar bastante según el ritmo y las paradas.
| ⛰️ Puig de Massanella: ficha de la excursión | |
|---|---|
| 🏔️ Altitud máxima | 1.364 m |
| 🥾 Distancia | 11-13 km |
| 📈 Desnivel positivo | 780-820 m |
| ⏱️ Duración | 4-6 horas aprox. |
| 🔄 Tipo de ruta | Ida y vuelta / variantes circulares |
| ⚠️ Dificultad | Media-alta / difícil |
| 📍 Inicio habitual | Coll de sa Batalla |
| 🌲 Zona | Serra de Tramuntana |
No hay que tomar estos datos como una ficha única de la ruta, porque existen diferentes itinerarios. Algunas variantes son considerablemente más largas y exigentes. Por ejemplo, una ruta circular publicada desde el Coll de sa Batalla alcanza casi 15 kilómetros y unos 900 metros de desnivel.
¿Cómo es la subida?
El comienzo de la excursión transcurre por zonas boscosas y caminos de montaña. Poco a poco se va ganando altura hasta abandonar las zonas más cómodas del recorrido. Una de las características de esta excursión es que el terreno se vuelve progresivamente más rocoso e irregular. La parte final es bastante más montañosa que el inicio y exige prestar atención a dónde se pisa.
El tramo final hasta la cima no es simplemente caminar por un sendero cómodo. Hay zonas de roca y pendientes pronunciadas, por lo que es importante llevar calzado adecuado y no afrontar la ascensión como si fuera un paseo por el campo.
El acceso por terreno privado
Este es uno de los aspectos que conviene conocer antes de hacer la excursión. Algunas de las rutas que parten del Coll de sa Batalla atraviesan terrenos privados y existe un punto de control en el que se puede cobrar una cantidad por el acceso. Diversas rutas recientes sitúan este importe alrededor de los 6 euros, aunque las condiciones y tarifas pueden cambiar.
Por eso, antes de ir, es recomendable comprobar las condiciones de acceso vigentes y llevar algo de efectivo por si fuera necesario.
Las vistas desde la cima
Si hay una razón para hacer el esfuerzo de subir al Massanella es lo que aparece cuando finalmente alcanzas la parte alta. Desde la cima se obtiene una panorámica muy amplia de la Serra de Tramuntana y de diferentes zonas de Mallorca. En días despejados, la sensación de estar en uno de los puntos más elevados de la isla es espectacular.
La propia ascensión ya ofrece buenas vistas, pero es al acercarse a la cima cuando el paisaje cambia por completo y desaparece buena parte de la vegetación. Es una de esas excursiones en las que merece la pena no tener demasiada prisa. Llegar arriba, sentarse unos minutos y contemplar Mallorca desde más de 1.300 metros es parte de la experiencia.
Otra opción: hacer una ruta circular
Además de la clásica subida y bajada por el mismo camino, existen recorridos circulares que permiten conocer otros sectores de la montaña. Algunas variantes pasan por lugares como el Coll des Prat, el Camí de ses Cases de Neu y antiguas construcciones relacionadas con la recogida y conservación de nieve en la Tramuntana.
Estas rutas son interesantes porque convierten la excursión en algo más que una simple ascensión a una cima. Permiten conocer también parte de la historia de los antiguos caminos de montaña de Mallorca. Eso sí, suelen ser más largas y exigentes que la subida directa.
¿Es una excursión para principiantes?
Aquí conviene ser claro: no es una excursión que recomendaría para alguien que nunca ha hecho senderismo de montaña. Aunque existen rutas catalogadas como moderadas, el desnivel es importante y el terreno se complica especialmente en las zonas superiores. Algunas variantes aparecen clasificadas directamente como difíciles.
No hace falta ser un montañero experimentado para subir al Massanella, pero sí conviene tener una condición física razonable y estar acostumbrado a caminar durante varias horas.
¿Qué llevar para subir al Massanella?
Para una excursión de este tipo, llevar el equipo adecuado marca bastante la diferencia.
Imprescindible:
- Calzado de montaña con buena suela.
- Agua suficiente.
- Comida o algo para reponer energía.
- Protección solar.
- Gorra.
- Móvil con batería.
- Mapa o ruta descargada sin conexión.
- Una chaqueta, incluso si abajo hace calor.
El tiempo puede cambiar bastante entre la parte baja y la cima. Además, el viento puede ser considerable en las zonas más expuestas. También es importante salir temprano en los meses calurosos. Una ruta con unos 800 metros de desnivel no es la mejor actividad para comenzar a mediodía en pleno verano.
¿Cuándo hacer la excursión?
La primavera y el otoño suelen ser épocas especialmente agradables para hacer rutas de montaña por Mallorca. En verano se puede hacer, pero conviene evitar las horas centrales del día y comenzar temprano. Las temperaturas pueden ser muy altas en las zonas más bajas y el esfuerzo del desnivel se hace notar.
En invierno, por su altitud, el Massanella puede presentar condiciones completamente diferentes. En determinados episodios puede aparecer nieve o hielo en las zonas superiores, por lo que no conviene afrontar la ruta sin consultar previamente la meteorología.
Puig de Massanella o Puig Major
Aunque el Puig Major es más alto, con unos 1.445 metros, las restricciones de acceso hacen que el Puig de Massanella sea la gran referencia para quienes quieren conquistar una de las grandes cimas de Mallorca. Con sus 1.364 metros, el Massanella ofrece además una excursión completa y unas vistas que justifican sobradamente el esfuerzo.
¿Merece la pena subir al Puig de Massanella?
Sí, pero teniendo claro qué tipo de excursión es. El Puig de Massanella no es una ruta sencilla para dar un paseo de un par de horas. Hay desnivel, terreno irregular y una parte final que requiere atención. A cambio, ofrece uno de los grandes paisajes de montaña de Mallorca y la posibilidad de alcanzar una de las cumbres más importantes de la isla.
Si te gusta caminar por la Tramuntana y quieres hacer una excursión que suponga un reto mayor que las rutas costeras o los caminos fáciles, el Massanella es una de las opciones que deberías tener en cuenta.
Y si además eliges una jornada despejada, llegar a la cima y contemplar Mallorca desde allí puede convertirse en uno de esos recuerdos que justifican todo el esfuerzo de la subida.




