Mallorca ha experimentado una de las transformaciones inmobiliarias más importantes de España. En apenas unas décadas, la isla ha pasado de tener una economía fundamentalmente agrícola y un mercado residencial orientado a sus propios habitantes a convertirse en uno de los destinos inmobiliarios más codiciados del Mediterráneo.
Comprar una vivienda en Mallorca era una realidad completamente distinta en los años cincuenta, cuando muchas familias vivían en casas heredadas o construidas progresivamente con sus ahorros. Hoy, acceder a una vivienda en Palma, Calvià, Sóller o determinados municipios costeros puede exigir una inversión que supera ampliamente la capacidad económica de buena parte de los residentes.
El precio de la vivienda en Mallorca ha aumentado de manera extraordinaria, especialmente desde la expansión turística, la entrada de España en la Unión Europea y el crecimiento de la demanda internacional. El alquiler también ha experimentado una transformación radical, hasta convertirse en una de las principales preocupaciones de quienes viven y trabajan en la isla.
Pero ¿cuánto costaba una casa en Mallorca en 1950? ¿Cómo evolucionaron los precios durante el auge turístico de los sesenta? ¿Qué ocurrió durante la burbuja inmobiliaria? ¿Cuánto cuesta comprar o alquilar en 2026?
Para entender la situación actual, es necesario recorrer más de siete décadas de historia económica, turística y urbanística.
Mallorca en 1950: cuando la vivienda todavía no era un producto de inversión internacional
En 1950, Mallorca tenía poco que ver con la isla que conocemos actualmente. Su población rondaba los 340.000 habitantes y buena parte de la actividad económica dependía de la agricultura, la ganadería, el comercio y pequeñas industrias tradicionales. Palma era el principal núcleo urbano, mientras que numerosos municipios del interior mantenían una estructura rural.
Las viviendas familiares eran generalmente más modestas que las actuales. En muchos pueblos predominaban las casas tradicionales de varias plantas, con patios, almacenes agrícolas y espacios destinados a actividades domésticas.
El mercado inmobiliario también funcionaba de otra manera. Las compraventas eran menos frecuentes, las viviendas pasaban de padres a hijos y la financiación hipotecaria no estaba tan extendida como en décadas posteriores.

Los años sesenta: el turismo comienza a transformar el mercado inmobiliario
La década de 1960 marcó un antes y un después en la historia de Mallorca. La llegada masiva de turistas europeos impulsó la construcción de hoteles, apartamentos y nuevas urbanizaciones. Zonas que anteriormente estaban poco desarrolladas comenzaron a experimentar una intensa transformación.
La Playa de Palma, Magaluf, Palmanova, Cala Millor y otras localidades costeras se convirtieron en importantes polos turísticos.El desarrollo del aeropuerto, la mejora de las comunicaciones y el crecimiento del empleo en la hostelería atrajeron a trabajadores procedentes de otras regiones de España.
Este fenómeno aumentó la demanda de viviendas, especialmente en Palma y en los municipios próximos a los grandes centros turísticos.
El nacimiento de la vivienda como inversión
Durante esta etapa comenzó a consolidarse una nueva realidad: comprar una propiedad en Mallorca ya no respondía exclusivamente a la necesidad de disponer de una residencia habitual.
También empezaron a construirse apartamentos destinados a visitantes, segundas residencias y viviendas vinculadas a actividades turísticas. La proximidad al mar comenzó a convertirse en un factor determinante para el valor de los inmuebles.
Los años setenta: crecimiento urbano y expansión de las segundas residencias
Durante los años setenta continuó la expansión urbanística de Mallorca, aunque las crisis económicas internacionales y la inestabilidad de determinados periodos también afectaron a la actividad constructora. Palma siguió creciendo y numerosos barrios incorporaron edificios residenciales destinados a una población cada vez más numerosa.
En los municipios costeros aumentó la presencia de apartamentos y urbanizaciones orientadas tanto a residentes como a compradores extranjeros.
La vivienda comenzó a diferenciarse claramente por ubicación. Una casa en un municipio del interior y un apartamento junto al mar podían responder a mercados completamente distintos, una diferencia que se intensificaría durante las décadas posteriores.
Los años ochenta: Mallorca se consolida como destino residencial europeo
La entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986 contribuyó a una mayor integración económica con el resto del continente. Mallorca ya era un destino turístico internacional consolidado, pero durante estos años también ganó atractivo como lugar para adquirir una segunda residencia.
Compradores alemanes, británicos y de otras nacionalidades europeas comenzaron a tener un peso creciente en determinadas zonas de la isla. Municipios como Andratx, Calvià, Pollença y Sóller reforzaron su atractivo residencial.

Los años noventa: expansión hipotecaria y aumento de los precios
Durante los años noventa, el mercado inmobiliario español experimentó cambios importantes. La progresiva modernización del sistema financiero y la expansión del crédito hipotecario facilitaron el acceso a la compra de vivienda a numerosos hogares.
En Mallorca aumentó la construcción residencial y se desarrollaron nuevas promociones inmobiliarias. Palma continuó expandiéndose, mientras que determinadas localidades costeras se consolidaron como destinos residenciales permanentes.
La segunda mitad de la década también estuvo marcada por el inicio de una etapa de fuerte crecimiento inmobiliario que se prolongaría durante los primeros años del siglo XXI.
De 2000 a 2007: la burbuja inmobiliaria llega a Mallorca
Los primeros años del siglo XXI estuvieron marcados por una intensa expansión inmobiliaria en España. La facilidad para obtener financiación, los tipos de interés relativamente bajos y las expectativas de revalorización impulsaron la compra de viviendas.
Mallorca participó en este crecimiento, aunque con características propias derivadas de su condición insular y de su atractivo turístico internacional. Se construyeron nuevas promociones, aumentó la actividad inmobiliaria y los precios experimentaron importantes subidas.
El euro y la percepción del encarecimiento
La introducción física del euro en 2002 también modificó la forma en que los ciudadanos percibían los precios. Sin embargo, conviene distinguir entre la conversión monetaria y el aumento real del valor de las viviendas.
El encarecimiento inmobiliario de aquellos años respondió principalmente al ciclo económico, la expansión del crédito y la demanda, no simplemente al cambio de pesetas a euros.
De 2008 a 2013: la crisis inmobiliaria y la caída del mercado
La crisis financiera de 2008 puso fin a la expansión inmobiliaria española. La restricción del crédito, el aumento del desempleo y las dificultades económicas de numerosas familias provocaron una reducción de las compraventas.
En Mallorca también se produjeron ajustes de precios, aunque su intensidad varió según el municipio, el tipo de vivienda y su ubicación. Las propiedades situadas en enclaves especialmente demandados por compradores internacionales mostraron comportamientos diferentes a los de viviendas convencionales en otras zonas.
Durante estos años también aumentó la preocupación por los desahucios y las dificultades de numerosos hogares para afrontar sus hipotecas. La crisis evidenció que el mercado inmobiliario podía sufrir fuertes correcciones, incluso después de largos periodos de crecimiento.
De 2014 a 2019: recuperación y nueva presión sobre los precios
A partir de mediados de la década de 2010, el mercado inmobiliario inició una recuperación. La mejora económica, el regreso de la financiación y el atractivo internacional de Mallorca impulsaron nuevamente las compraventas.
Al mismo tiempo, el crecimiento de las plataformas de alojamiento turístico y el interés por las viviendas vacacionales añadieron presión sobre determinadas zonas. No toda la subida de precios puede atribuirse al alquiler turístico, pero este fenómeno se incorporó al debate sobre la disponibilidad de vivienda residencial.
Durante estos años comenzó a resultar cada vez más evidente la dificultad de muchos trabajadores para encontrar alquileres asequibles en Palma y en municipios turísticos.
De 2020 a 2026: pandemia, recuperación y máximos inmobiliarios
La pandemia de 2020 provocó una interrupción temporal de la actividad turística y una etapa de incertidumbre económica. Sin embargo, el mercado inmobiliario mallorquín recuperó posteriormente su dinamismo.
La demanda internacional, el interés por viviendas con terrazas y espacios exteriores, la limitada disponibilidad de suelo y los costes de construcción contribuyeron a mantener una fuerte presión sobre los precios. En determinados segmentos, especialmente en las viviendas de lujo y en las zonas costeras más exclusivas, la capacidad adquisitiva de los compradores extranjeros continuó desempeñando un papel relevante.
En 2026, el acceso a la vivienda constituye uno de los grandes desafíos económicos y sociales de Mallorca.
¿Cuánto cuesta comprar una vivienda en Mallorca en 2026?
Los últimos datos disponibles muestran hasta qué punto se ha encarecido el mercado inmobiliario balear.
En septiembre de 2026, el precio medio anunciado de venta en Palma alcanzó los 5.513 euros por metro cuadrado, mientras que la media de Baleares se situó en 5.593 euros por metro cuadrado.
Esto supone que una vivienda de 80 metros cuadrados en Palma tendría un precio orientativo de 441.040 euros, antes de impuestos y gastos de compraventa. Hay que tener en cuenta que estas cifras corresponden a precios de oferta inmobiliaria, no necesariamente a los importes finales de las operaciones.
Los datos de compraventas formalizadas ante notario ofrecen una perspectiva diferente. En octubre de 2026 se difundieron cifras que situaban el precio medio de las operaciones en Baleares alrededor de 4.160 euros por metro cuadrado, frente a unos 2.100 euros de media nacional. La diferencia refleja también que no todas las fuentes miden el mismo tipo de precio.

¿Cuánto cuesta una vivienda según su tamaño?
Tomando como referencia los 5.513 euros por metro cuadrado anunciados en Palma en septiembre de 2026:
| Superficie | Precio orientativo |
|---|---|
| 50 m² | 275.650 € |
| 60 m² | 330.780 € |
| 70 m² | 385.910 € |
| 80 m² | 441.040 € |
| 90 m² | 496.170 € |
| 100 m² | 551.300 € |
| 120 m² | 661.560 € |
Estas cantidades son cálculos ilustrativos. El precio real de una vivienda depende de su ubicación, antigüedad, estado de conservación, características y situación del mercado.
Las zonas más caras y más asequibles para comprar en Palma
No todos los barrios de Palma presentan los mismos precios. En septiembre de 2026, las diferencias entre determinadas zonas superaban los 4.000 euros por metro cuadrado.
| Zona de Palma | Precio anunciado por m² |
|---|---|
| Son Vida | 8.537 € |
| Ciutat Antigua | 7.326 € |
| Génova, Bonanova y Sant Agustí | 6.537 € |
| Santa Catalina, Son Armadans y Marítimo | 6.340 € |
| Es Fortí, Son Cotoner y Son Dameto | 4.500 € |
| La Vileta y Son Rapinya | 4.095 € |
| Establiments y Son Sardina | 3.926 € |
Son Vida destaca por la presencia de propiedades de lujo, grandes parcelas y viviendas unifamiliares de elevado valor. En el casco antiguo, el atractivo patrimonial, la rehabilitación de edificios y la demanda internacional también contribuyen a mantener precios elevados.
En cambio, otras zonas residenciales ofrecen precios inferiores, aunque eso no significa que resulten necesariamente asequibles para un hogar con ingresos medios.
Evolución del precio de la vivienda en Mallorca desde 1950
Para comprender la transformación del mercado, resulta útil comparar las principales etapas históricas. No obstante, hay una limitación importante: no existe una serie homogénea de precios de vivienda por metro cuadrado para Mallorca que abarque ininterrumpidamente desde 1950 hasta la actualidad.
Por ese motivo, la siguiente tabla compara tendencias históricas y no inventa cifras para décadas sin datos comparables.
| Periodo | Evolución del mercado |
|---|---|
| 1950-1959 | Mercado principalmente local y rural |
| 1960-1969 | Primer gran impulso turístico y urbanístico |
| 1970-1979 | Expansión residencial y segundas viviendas |
| 1980-1989 | Mayor presencia de compradores europeos |
| 1990-1999 | Expansión hipotecaria y crecimiento inmobiliario |
| 2000-2007 | Fuerte subida durante la burbuja |
| 2008-2013 | Crisis y corrección de precios |
| 2014-2019 | Recuperación de la demanda |
| 2020-2022 | Pandemia y posterior reactivación |
| 2023-2026 | Precios elevados y fuerte dificultad de acceso |
La principal diferencia entre 1950 y 2026 no es únicamente el precio de los inmuebles. También han cambiado la población, los salarios, las condiciones de financiación, el turismo, la movilidad internacional y el papel de la vivienda como inversión.
El precio del alquiler en Mallorca: de una alternativa a la compra a un gran problema social
El alquiler ha seguido una evolución especialmente preocupante. Durante buena parte del siglo XX, alquilar una vivienda era una opción habitual para trabajadores y familias que no podían comprar una propiedad.
Sin embargo, la expansión turística y la transformación del mercado residencial modificaron progresivamente la oferta disponible. La situación se intensificó durante las últimas décadas, cuando el crecimiento de la demanda coincidió con una oferta limitada de viviendas destinadas al alquiler de larga duración.
En Mallorca, el problema presenta características particulares: la estacionalidad laboral, la demanda turística, el interés de residentes extranjeros y la escasez de vivienda asequible.
¿Cuánto cuesta alquilar un piso en Palma en 2026?
En septiembre de 2026, el precio medio anunciado del alquiler en Palma alcanzó los 19,6 euros por metro cuadrado al mes, un 7,3 % más que en septiembre del año anterior.
Esto significa que un piso de 80 metros cuadrados tendría un alquiler teórico de 1.568 euros mensuales.
| Tamaño del piso | Alquiler mensual orientativo |
|---|---|
| 40 m² | 784 € |
| 50 m² | 980 € |
| 60 m² | 1.176 € |
| 70 m² | 1.372 € |
| 80 m² | 1.568 € |
| 90 m² | 1.764 € |
| 100 m² | 1.960 € |
Los importes se han calculado aplicando el precio medio por metro cuadrado. No representan una tarifa fija ni garantizan que existan viviendas disponibles por esas cantidades.
Además, los alquileres anunciados pueden diferir de los contratos ya existentes, especialmente de aquellos firmados años atrás.
Los barrios de Palma donde el alquiler es más caro
Las diferencias de precio también son importantes dentro de la ciudad.
Según los datos de septiembre de 2026:
| Zona | Alquiler por m² al mes |
|---|---|
| Génova, Bonanova y Sant Agustí | 22,3 € |
| Portixol y Molinar | 21,9 € |
| Playa de Palma | 20,8 € |
| Ciutat Antigua | 20,2 € |
| Santa Catalina, Son Armadans y Marítimo | 20,1 € |
| Es Fortí, Son Cotoner y Son Dameto | 18,6 € |
| Llevant y La Soledat | 18,1 € |
| Son Oliva, Plaza de Toros y Camp Redó | 17,7 € |
| Las Avenidas | 17,0 € |
| Rafal y Son Forteza | 16,7 € |
La proximidad al mar, la calidad de las viviendas, las comunicaciones y la demanda residencial influyen en estas diferencias. No obstante, incluso las zonas con precios inferiores pueden resultar difíciles de asumir para una persona que vive sola.
¿Cuánto ha subido el alquiler en Mallorca durante los últimos años?
El encarecimiento del alquiler ha sido especialmente visible desde mediados de la década de 2010. La recuperación económica posterior a la crisis financiera, la expansión del alojamiento turístico y el aumento de la demanda residencial contribuyeron a tensionar el mercado.
La pandemia introdujo una etapa de incertidumbre, pero posteriormente los precios volvieron a crecer. En Palma, los datos de septiembre de 2026 reflejan una subida interanual del 7,3 %. Esto supone que el alquiler continúa encareciéndose incluso después de haber alcanzado niveles históricamente elevados.
Además, los datos del mercado balear muestran una reducción importante de la oferta de viviendas disponibles para alquiler residencial desde 2018, un factor que dificulta la búsqueda de alojamiento.
¿Qué parte del sueldo se necesita para pagar un alquiler en Mallorca?
Una de las mejores formas de comprender el problema de la vivienda es comparar el alquiler con los ingresos mensuales. Imaginemos una persona que cobra 1.500 euros netos al mes y busca alquilar un piso de 60 metros cuadrados en Palma.
Aplicando el precio medio anunciado de septiembre de 2026, el alquiler sería de aproximadamente 1.176 euros mensuales. Esto representaría el 78,4 % de sus ingresos.
La situación mejora cuando dos personas comparten los gastos, pero incluso en hogares con dos salarios el coste puede resultar elevado.
Ejemplo de esfuerzo económico para alquilar un piso de 80 m²
Cálculo ilustrativo con un alquiler de 1.568 € mensuales.
| Ingresos netos del hogar | Porcentaje destinado al alquiler |
|---|---|
| 1.500 € | 104,5 % |
| 2.000 € | 78,4 % |
| 2.500 € | 62,7 % |
| 3.000 € | 52,3 % |
| 3.500 € | 44,8 % |
| 4.000 € | 39,2 % |
| 5.000 € | 31,4 % |
Estas cifras ayudan a explicar por qué compartir piso, alquilar habitaciones o desplazarse a municipios alejados del lugar de trabajo se han convertido en alternativas para numerosos residentes.
¿Cuánto costaban las viviendas en Mallorca entre 1950 y 2010? Precios reales en pesetas
Para comprender cómo ha cambiado el mercado inmobiliario de Mallorca, resulta especialmente interesante recuperar anuncios de viviendas publicados hace décadas. Algunos precios parecen hoy sorprendentes, aunque también debemos recordar que los salarios eran mucho más bajos.
La siguiente tabla recoge ejemplos históricos de Palma y Mallorca, desde anuncios particulares hasta estudios inmobiliarios de la época.
Precios históricos de la vivienda en Mallorca (1950-2010)
| Año | Zona y tipo de vivienda | Precio |
|---|---|---|
| 1950-1959 | Mallorca: sin datos verificados | — |
| 1960-1969 | Mallorca: sin datos verificados | — |
| 1974 | Palma, Bisbe Maura: edificio de 4 plantas | 8.500.000 ptas. |
| 1982 | Passeig Mallorca: piso nuevo de 3 habitaciones | 3.700.000 ptas. |
| 1982 | Blanquerna: piso de 4 habitaciones | 3.300.000 ptas. |
| 1982 | Nuredduna: piso nuevo | 3.600.000 ptas. |
| 1982 | Son Espanyolet: casa de 2 plantas con jardín | 7.000.000 ptas. |
| Finales de los 80 | Passeig Mallorca: vivienda residencial | 30.000.000 ptas. |
| Años 90 | Palma: piso de 100 m² | 20.000.000 ptas. |
| 1999 | Palma: piso nuevo, precio medio indicado | 26.300.000 ptas. |
| 1999 | Palma: chalet nuevo, precio medio indicado | 40.300.000 ptas. |
| 2010 | Palma: piso de 80 m², estimación | 211.520 € |
¿Cuántos años de sueldo costaba comprar una vivienda en Mallorca en 1982?
| Vivienda | Precio en pesetas | Años de salario |
|---|---|---|
| Piso en Blanquerna | 3.300.000 | 2,3 |
| Piso en Nuredduna | 3.600.000 | 2,6 |
| Piso en Passeig Mallorca | 3.700.000 | 2,6 |
| Casa en Son Espanyolet | 7.000.000 | 5 |
Comparación calculada utilizando un salario anual de referencia de 1.405.100 pesetas. No descuenta gastos de vida ni costes de financiación.
Precios históricos del alquiler en Palma
| Época | Zona y vivienda | Alquiler mensual |
|---|---|---|
| 1974 | Palma: piso amueblado de 2 habitaciones con vistas al mar | 6.500 ptas. |
| Años 80, sin fecha confirmada | Passeig Marítim: apartamento de 2 dormitorios | 28.000 ptas. |
| Años 80, sin fecha confirmada | Archiduque Luis Salvador: piso de 2 dormitorios | 23.000 ptas. |
Los precios corresponden a referencias históricas de distinta naturaleza, algunas pendientes de verificación documental; no deben interpretarse como medias oficiales.
¿Por qué la vivienda es tan cara en Mallorca?
No existe una única explicación. El precio de la vivienda responde a varios factores que actúan simultáneamente.
La limitación del territorio
Mallorca es una isla con una superficie limitada y numerosas zonas sujetas a protección ambiental y territorial. La disponibilidad de suelo edificable no puede ampliarse indefinidamente, especialmente en áreas costeras y municipios con fuerte presión urbanística.
La demanda internacional
Mallorca atrae a compradores de numerosos países europeos y de otras regiones del mundo. En determinados segmentos inmobiliarios, estos compradores disponen de una capacidad económica superior a la de buena parte de los residentes. Esto puede provocar que los precios se ajusten a una demanda internacional y no exclusivamente a los salarios locales.
El turismo y el alquiler vacacional
El turismo es uno de los principales motores económicos de Mallorca, pero también influye en su mercado residencial. En determinadas zonas, la rentabilidad potencial del alojamiento turístico ha generado competencia con otros usos de la vivienda.
Sin embargo, sería incorrecto atribuir todo el encarecimiento al alquiler vacacional. También intervienen la escasez de nueva construcción, la demanda permanente, la inversión inmobiliaria y los costes financieros.
El crecimiento de la población
Mallorca ha aumentado considerablemente su población desde mediados del siglo XX. Este crecimiento ha generado nuevas necesidades de vivienda, servicios públicos e infraestructuras.
Además, el número de hogares puede aumentar incluso cuando la población crece a un ritmo inferior, debido a cambios en su tamaño y composición.
Los costes de construcción
La insularidad encarece determinados materiales, transportes y procesos logísticos. A ello se suman el coste del suelo, la mano de obra, los requisitos técnicos y los gastos asociados a la promoción inmobiliaria.
La vivienda como inversión
Durante las últimas décadas, una parte del mercado ha pasado a considerar la vivienda no solo como un lugar donde residir, sino también como un activo financiero.
Esta transformación puede aumentar la competencia entre compradores que buscan una residencia habitual e inversores interesados en obtener rentabilidad o preservar patrimonio.
¿Es más difícil comprar una vivienda ahora que hace 50 años?
La respuesta exige comparar algo más que los precios. En los años setenta, los salarios eran inferiores, los tipos de interés podían ser elevados y el acceso a las hipotecas presentaba limitaciones importantes.
Por tanto, no puede afirmarse que comprar una casa fuera sencillo para todas las familias. Sin embargo, el mercado actual presenta un problema especialmente relevante: el precio de muchas viviendas se ha distanciado considerablemente de los ingresos de los trabajadores locales.
Una vivienda de 80 metros cuadrados en Palma, valorada de forma orientativa en 441.040 euros, exigiría una entrada considerable si el banco financiara únicamente el 80 % del precio.
Solo el 20 % no financiado supondría 88.208 euros, a los que habría que añadir impuestos y otros gastos. Para muchas familias, reunir ese ahorro constituye una barrera incluso antes de calcular la cuota hipotecaria.
¿Es mejor comprar o alquilar una vivienda en Mallorca?
No existe una respuesta universal. Comprar puede ofrecer estabilidad residencial y protección frente a futuras subidas del alquiler, pero requiere ahorro previo, capacidad de financiación y asumir gastos de mantenimiento. Alquilar proporciona mayor flexibilidad y evita algunos costes de propiedad, aunque en Mallorca los elevados precios y la escasez de oferta dificultan esta alternativa.
La decisión depende de los ingresos, la estabilidad laboral, el ahorro disponible, las condiciones hipotecarias y las necesidades personales. También conviene recordar que una cuota hipotecaria aparentemente inferior al alquiler no representa el coste total de ser propietario.
¿Puede bajar el precio de la vivienda en Mallorca?
Los precios inmobiliarios no suben indefinidamente en todas las zonas y circunstancias. Una reducción de la demanda, el empeoramiento de las condiciones económicas o cambios en la financiación pueden provocar ajustes.
Sin embargo, Mallorca mantiene características que pueden sostener una presión elevada sobre el mercado: territorio limitado, atractivo internacional y una demanda residencial importante. Por ello, no es posible asegurar que los precios vayan a bajar de manera significativa ni que continúen subiendo al mismo ritmo.
Las previsiones deben interpretarse con cautela, especialmente en un mercado donde existen grandes diferencias entre viviendas habituales, apartamentos turísticos y propiedades de lujo.
El gran desafío de Mallorca: que vivir en la isla no sea un privilegio
La evolución del precio de la vivienda desde 1950 refleja una transformación mucho más profunda que una simple subida inmobiliaria. Mallorca ha pasado de ser una sociedad fundamentalmente rural a convertirse en un territorio internacionalizado, con una economía fuertemente vinculada al turismo y una demanda residencial que trasciende sus fronteras.
Este desarrollo ha generado empleo, actividad económica y oportunidades, pero también ha contribuido a crear importantes desequilibrios. La dificultad para comprar o alquilar afecta a jóvenes que quieren independizarse, familias que necesitan ampliar su vivienda y trabajadores esenciales que deben residir cerca de su puesto de trabajo.
El problema ya no se limita a encontrar una casa junto al mar o en una zona exclusiva. En determinados municipios, incluso acceder a una vivienda convencional supone un esfuerzo económico considerable.
El reto de los próximos años será encontrar un equilibrio entre el atractivo internacional de Mallorca, la protección del territorio y el derecho de sus residentes a disponer de una vivienda adecuada. Porque una isla puede ser uno de los lugares más deseados del Mediterráneo y, al mismo tiempo, convertirse en un lugar cada vez más difícil para quienes necesitan vivir y trabajar en ella.




