Hay partidos que van mucho más allá de los 90 minutos. En Mallorca, uno de ellos es el enfrentamiento entre el RCD Mallorca y el Atlético Baleares, los dos grandes clubes de fútbol de Palma.
El llamado derbi palmesano representa una rivalidad con más de un siglo de historia, marcada por enfrentamientos deportivos, diferencias entre aficiones y una identidad propia que ha convertido este partido en uno de los clásicos del fútbol balear.
Aunque actualmente ambos equipos compiten en categorías diferentes y sus primeros equipos no se enfrentan con la frecuencia de otras épocas, el recuerdo de aquellos derbis sigue muy presente entre los aficionados.
Dos clubes y una ciudad
El RCD Mallorca nació oficialmente en 1916 bajo el nombre de Alfonso XIII Foot-ball Club. Con el paso de los años adoptaría las denominaciones de Club Deportivo Mallorca y, posteriormente, Real Club Deportivo Mallorca.
El Atlético Baleares tiene sus raíces en clubes palmesanos de comienzos del siglo XX y tomó su denominación actual en 1942, después de la unión del Baleares FC y el Athletic FC. Desde muy pronto, los caminos de ambos clubes se cruzaron.
Y no tardó en aparecer una rivalidad que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad del fútbol de Palma.
El primer derbi se remonta a 1921
La historia del derbi palmesano se remonta al 13 de marzo de 1921, cuando se produjo el primer enfrentamiento documentado entre los clubes predecesores de las actuales entidades.
El partido enfrentó al segundo equipo del entonces Alfonso XIII FC con el Baleares FC y se disputó en el campo de Buenos Aires. El encuentro terminó antes de tiempo después de que se produjeran incidentes entre jugadores y público. Aquello era solo el comienzo de una rivalidad que cambiaría de nombres, estadios y categorías, pero que permanecería durante décadas.

Una rivalidad que también tenía un componente social
El derbi de Palma no se construyó únicamente alrededor del fútbol. Durante las primeras décadas del siglo XX, las dos entidades fueron adquiriendo perfiles sociales diferentes y esa circunstancia contribuyó a alimentar la rivalidad entre sus seguidores.
El Atlético Baleares hundía sus raíces en sectores populares de Palma, mientras que el entorno del Mallorca estuvo históricamente asociado a sectores sociales diferentes. Con el paso del tiempo, esas diferencias se fueron diluyendo, pero permanecieron como parte del relato histórico del derbi.
Por eso, cuando Mallorca y Baleares se enfrentaban, el partido representaba algo más que una competición deportiva. Era también un duelo entre dos formas de vivir el fútbol en la misma ciudad.
Los grandes campos del derbi
La historia de estos enfrentamientos está vinculada a algunos de los campos de fútbol más importantes de Palma. El Mallorca tuvo durante diferentes épocas escenarios como Buenos Aires, Es Fortí y el Lluís Sitjar, mientras que el Atlético Baleares estuvo ligado a campos como Son Canals y, posteriormente, el Estadi Balear.
Precisamente el Estadi Balear se convirtió en uno de los escenarios más reconocibles de los partidos del Atlético Baleares. En 1952, por ejemplo, Mallorca y Atlético Baleares se enfrentaron por primera vez en Segunda División. El encuentro se disputó en Es Fortí el 6 de abril y terminó con victoria mallorquinista por 2-0.
El derbi también llegó a la Copa del Rey
La rivalidad no quedó limitada a los campeonatos de liga. Los dos primeros equipos también se enfrentaron en la Copa del Rey en distintas épocas. Uno de los primeros precedentes tuvo lugar en la temporada 1948-49, cuando el Mallorca se impuso por 1-0 al Atlético Baleares en Es Fortí.
Décadas después, en la temporada 1986-87, ambos volvieron a cruzarse en la competición copera. En aquella ocasión el Mallorca ganó 2-4 en el Estadi Balear. Son partidos que forman parte de la memoria histórica de ambas entidades.
El regreso del derbi en el fútbol profesional
Durante determinadas épocas, las diferencias de categoría hicieron que los enfrentamientos entre ambos primeros equipos fueran menos habituales. Pero el fútbol volvió a reunirlos en la Segunda División B durante la temporada 2017-18.
El primer partido de aquella campaña se disputó el 2 de septiembre de 2017 en Son Malferit y terminó con empate a cero. La vuelta se jugó en el campo del Mallorca el 21 de enero de 2018. Y aquel partido sí tuvo goles.
El Mallorca terminó ganando 3-2, en un encuentro muy disputado que volvió a demostrar que la rivalidad seguía viva. Aridai, Salva Sevilla y Àlex López marcaron para el conjunto mallorquinista, mientras que el Atlético Baleares llegó a igualar el partido antes del gol definitivo.
Ese encuentro continúa siendo, según los registros consultados, el último enfrentamiento oficial entre los primeros equipos de ambos clubes.
Mallorca y Atlético Baleares, dos caminos diferentes
Una de las características del derbi es que la trayectoria deportiva de ambos clubes ha sido muy diferente. El RCD Mallorca terminó consolidándose en el fútbol profesional y alcanzó la Primera División, mientras que el Atlético Baleares ha desarrollado gran parte de su historia reciente en categorías inferiores.
Esa diferencia de nivel competitivo ha provocado que los enfrentamientos entre los primeros equipos sean cada vez menos frecuentes. Pero eso no ha hecho desaparecer la rivalidad. Al contrario: cada vez que surge la posibilidad de un nuevo derbi, el partido adquiere una importancia especial para las dos aficiones.
¿Quién ha ganado más derbis?
El balance histórico depende de qué enfrentamientos se incluyan y de si se consideran únicamente partidos oficiales, amistosos o encuentros entre los primeros equipos.
Los registros históricos sitúan al Mallorca por delante en el balance global del derbi palmesano. En los enfrentamientos de competición oficial entre ambos primeros equipos, además, el conjunto mallorquinista ha conseguido numerosos resultados favorables. Pero en un derbi las estadísticas no siempre cuentan toda la historia.
Para una afición, un partido ganado al rival de la misma ciudad puede tener un significado especial independientemente de la posición que ocupe cada equipo en la clasificación.
El derbi que Palma sigue esperando
Hoy es difícil encontrar un Mallorca-Atlético Baleares de los primeros equipos en el calendario habitual. El Mallorca compite en una categoría superior y el Atlético Baleares continúa escribiendo su propia historia desde categorías diferentes. Eso hace que los enfrentamientos entre ambos tengan todavía más valor cuando se producen.
Porque el derbi palmesano no necesita jugarse todos los años para seguir existiendo. Forma parte de la historia futbolística de Palma, de sus barrios, de sus campos y de varias generaciones de aficionados.
Mucho más que un partido
El RCD Mallorca y el Atlético Baleares representan dos capítulos fundamentales de la historia del fútbol de Palma.
u rivalidad comenzó hace más de cien años, atravesó diferentes épocas y denominaciones y sobrevivió a cambios deportivos y sociales. Desde aquel primer enfrentamiento de 1921 hasta el último derbi oficial de 2018 han pasado generaciones de futbolistas y aficionados.
Y aunque hoy los dos primeros equipos sigan caminos diferentes, la posibilidad de volver a ver un Mallorca-Baleares continúa teniendo un atractivo especial. Porque hay rivalidades que desaparecen cuando dejan de jugarse.
Y otras, como esta, simplemente esperan al próximo derbi para volver a despertar.




