Cala Figuera, Mallorca

Hay lugares de Mallorca que sorprenden por sus playas de arena y aguas turquesas. Y después están aquellos que lo hacen por algo diferente. Cala Figuera, en el municipio de Santanyí, pertenece claramente al segundo grupo.

Aquí no encontrarás una gran playa de arena como Formentor ni una extensa zona de tumbonas. Lo que encontrarás es un antiguo puerto de pescadores, casas blancas junto al agua, pequeñas embarcaciones y un paisaje marinero que todavía conserva parte de la personalidad que tenía antes de que Mallorca se convirtiera en uno de los destinos turísticos más conocidos del Mediterráneo. Cala Figuera es, sobre todo, un lugar para pasear tranquilamente, meditar, sentarse junto al puerto y disfrutar del paisaje.

¿Dónde está Cala Figuera?

Cala Figuera se encuentra en el sureste de Mallorca, dentro del municipio de Santanyí. Está situada a pocos kilómetros de algunas de las zonas más conocidas de esta parte de la isla, como Cala Santanyí, Cala Llombards o el famoso Caló des Moro.

El acceso por carretera es sencillo y se puede llegar en coche desde Santanyí siguiendo las indicaciones hacia Cala Figuera. Una de las ventajas de su ubicación es que permite combinar la visita con otras calas y lugares interesantes del sureste de Mallorca.

Un puerto de pescadores con mucho encanto

Lo primero que llama la atención al llegar es que Cala Figuera no responde a la imagen típica de una cala mallorquina. El mar se adentra tierra adentro formando dos brazos, conocidos tradicionalmente como Caló d’en Busques y Caló d’en Boira. A ambos lados aparecen las antiguas casas vinculadas a la actividad pesquera.

Las pequeñas embarcaciones, los tradicionales llaüts y las construcciones blancas junto al agua forman una de las estampas más características de la localidad. Es precisamente esta combinación la que hace que Cala Figuera tenga una personalidad diferente a otras zonas costeras de Mallorca.

¿Tiene playa Cala Figuera?

Esta es una de las preguntas más habituales. Cala Figuera no destaca por tener una playa de arena tradicional. Si buscas un lugar para tumbarte durante horas en una gran playa, probablemente no sea el sitio más adecuado.

Su atractivo está en el propio puerto, el paisaje y el paseo junto al agua. Para bañarse existen algunos puntos desde los que se puede acceder al mar, aunque conviene hacerlo con precaución y teniendo en cuenta las condiciones del agua y de las rocas. Si lo que buscas es una playa propiamente dicha, puedes combinar la visita con Cala Santanyí o desplazarte hasta otras calas cercanas.

Qué hacer en Cala Figuera

Aunque es un lugar pequeño, merece la pena dedicarle tiempo. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer durante la visita.

Pasear junto al puerto

Es probablemente la actividad más recomendable. Caminar junto al agua permite observar las embarcaciones y las antiguas casas de pescadores desde diferentes perspectivas. No hace falta seguir una ruta complicada. El encanto está precisamente en caminar sin demasiada prisa y disfrutar del paisaje.

Fotografiar las casas junto al mar

Cala Figuera es uno de esos lugares de Mallorca donde prácticamente cualquier rincón puede convertirse en una buena fotografía. Las casas blancas, los barcos, las pequeñas entradas de agua y los acantilados crean una imagen muy característica. A primera hora de la mañana o al final de la tarde la luz suele aportar un ambiente especialmente bonito.

Ver los tradicionales barcos mallorquines

Si tienes interés por la cultura marítima de Mallorca, Cala Figuera resulta especialmente interesante. Todavía pueden verse embarcaciones tradicionales y pequeñas instalaciones relacionadas con la actividad pesquera. Es una parte de la isla que permite hacerse una idea de cómo eran muchos de estos pequeños puertos antes de la llegada del turismo de masas.

Sentarse a tomar algo

Cala Figuera también puede ser una buena parada para comer o tomar algo. La oferta es más tranquila que en algunas zonas turísticas cercanas y el propio puerto aporta un escenario diferente. Una buena opción es llegar, pasear primero por la zona y después sentarse tranquilamente frente al mar.

¿Merece la pena visitar Cala Figuera?

Sí, especialmente si buscas una Mallorca diferente. No es una visita que recomendaría únicamente por el baño o por la playa. Cala Figuera merece la pena por su paisaje y por conservar una imagen de puerto pesquero que resulta cada vez más difícil encontrar en las zonas costeras más turísticas. Además, su ubicación permite incluirla fácilmente dentro de una ruta por el sureste de Mallorca.

Puedes visitar Cala Figuera por la mañana y continuar después hacia Cala Santanyí, Cala Llombards o Caló des Moro. Eso sí, en los meses de verano conviene evitar las horas centrales del día si quieres encontrar la zona con un ambiente más tranquilo.

Cala Figuera y Caló des Moro: no son lo mismo

Es importante no confundir estos dos lugares. Aunque están relativamente cerca, Cala Figuera y Caló des Moro son lugares completamente diferentes.

Caló des Moro es conocido principalmente por su pequeña cala de aguas transparentes y por el paisaje que la rodea. Cala Figuera, en cambio, destaca por su puerto y por su arquitectura marinera. Por eso, si tienes tiempo, merece la pena visitar ambos.

¿Cuándo es mejor ir?

La temporada de verano es la época con mayor afluencia, especialmente durante julio y agosto. Si quieres disfrutar de Cala Figuera con más tranquilidad, primavera, principios de verano y septiembre pueden ser excelentes momentos.

También es interesante visitarla fuera de temporada alta. El paisaje cambia bastante cuando desaparece buena parte de la actividad turística y el puerto recupera un ambiente mucho más pausado.

Una Mallorca que todavía conserva su esencia

Cala Figuera no necesita una gran playa para llamar la atención. Su principal atractivo está precisamente en aquello que la diferencia: el puerto, los barcos, las casas junto al agua y ese paisaje marinero que recuerda que Mallorca fue, mucho antes de convertirse en destino turístico, una isla profundamente vinculada al mar.

Si estás recorriendo el sureste de Mallorca, merece la pena hacer una parada y caminar por sus alrededores sin prisas. Porque a veces los lugares más interesantes de la isla no son necesariamente los que tienen la playa más famosa. Y Cala Figuera es un buen ejemplo de ello.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *