Hay atardeceres en Mallorca que parecen hechos para Instagram. Y luego están esos otros que descubres casi por casualidad, cuando el sol empieza a bajar y te das cuenta de que apenas hay nadie alrededor. Porque para ver una buena puesta de sol no hace falta meterse en una excursión, buscar el mirador más famoso de la isla ni llegar una hora antes para encontrar sitio.
De hecho, algunos de los mejores momentos están en lugares mucho más sencillos: un mirador junto a una carretera, un pequeño puerto, una torre de vigilancia o una esquina de la costa donde simplemente sentarse y esperar. Si buscas lugares donde ver el atardecer en Mallorca con algo más de tranquilidad, estos son algunos de los que merece la pena tener en el radar.
1. Torre des Verger, en Banyalbufar
La Torre des Verger es uno de esos lugares que demuestran que no hace falta complicarse demasiado para encontrar buenas vistas. La antigua torre de vigilancia está situada sobre los acantilados de la costa de Banyalbufar y ofrece una panorámica espectacular hacia el Mediterráneo. Al atardecer, la orientación de la costa hace que el paisaje cambie completamente. Las montañas se oscurecen poco a poco y el mar se convierte en el protagonista.
No es un lugar secreto, por supuesto, pero suele sentirse bastante más tranquila que los grandes miradores de Mallorca. Un buen plan es llegar un poco antes, dar una vuelta por la zona y simplemente sentarse a esperar. Y si ya estás por esta parte de la isla, puedes aprovechar para visitar alguno de los pueblos pequeños de Mallorca que merecen una visita.
2. Mirador de Ricardo Roca
Otro sitio que merece una oportunidad es el Mirador de Ricardo Roca, en la carretera de Andratx a Estellencs. Aquí no encontrarás una playa ni una gran explanada preparada para recibir turistas. Encontrarás carretera, montaña y una enorme panorámica de la costa. Precisamente por eso resulta interesante. Es un lugar para llegar, aparcar donde esté permitido y disfrutar del paisaje sin necesidad de montar ningún plan especial.
Cuando empieza a caer el sol, los acantilados de la Serra de Tramuntana adquieren unos tonos completamente diferentes. Si quieres fotografiar el atardecer, además, este tipo de miradores ofrece algo que no tienes desde una playa: altura y perspectiva.

3. Sant Elm, mirando hacia sa Dragonera
Sant Elm es bastante conocido, pero tiene una ventaja importante: es un lugar amplio y puedes alejarte de las zonas más concurridas. La gran protagonista del atardecer aquí es sa Dragonera, que aparece frente a la costa como una silueta oscura cuando empieza a desaparecer la luz.
Puedes sentarte junto al paseo marítimo, acercarte a la playa o buscar algún rincón tranquilo desde el que contemplar el horizonte. No necesitas hacer una excursión ni caminar durante horas.Y si tienes tiempo, merece la pena llegar con antelación y pasear por el pueblo antes de que llegue el momento del atardecer. Es uno de esos sitios donde el plan puede ser tan sencillo como pasear, tomar algo y esperar a que caiga el sol.
4. Faro del Cap Gros, en Sóller
Si buscas un atardecer diferente, el Faro del Cap Gros es otra opción interesante. Está en la zona del Port de Sóller y ofrece una perspectiva elevada sobre la bahía y el puerto. El Port de Sóller puede tener bastante ambiente, especialmente durante los meses de verano, pero desde esta zona puedes conseguir una sensación completamente diferente.El mar, las montañas y las últimas luces del día crean una panorámica especialmente bonita.
Además, tiene una ventaja: después del atardecer puedes bajar hacia el puerto y terminar el día dando un paseo junto al mar. Es un plan mucho más sencillo que organizar una excursión completa.
5. Mirador de les Malgrats, en Santa Ponça
Este es especialmente interesante si estás alojado por la zona de Calvià. El Mirador de les Malgrats permite contemplar la puesta de sol con los pequeños islotes frente a la costa. No tiene la fama de Sa Foradada ni el paisaje montañoso de la Serra de Tramuntana, pero precisamente ahí está parte de su encanto.
Es un sitio mucho más fácil para improvisar. Puedes acercarte por la tarde, sentarte un rato y ver cómo cambia la luz sobre el mar. Además, al estar cerca de zonas urbanas, no necesitas organizar una excursión de medio día para disfrutarlo.
6. Una cala tranquila cuando termina el día
Otra opción que muchas veces pasamos por alto es simplemente buscar una cala que no esté orientada al turismo de masas y quedarse hasta última hora. No todas las calas son buenas para ver la puesta de sol, pero algunas tienen un ambiente completamente diferente cuando la mayoría de visitantes ya se ha marchado.
Si te gusta este tipo de plan, puedes echar un vistazo a nuestra selección de calas de Mallorca que no salen en los tours. La idea no es buscar una cala secreta —porque en Mallorca cada vez quedan menos— sino encontrar un lugar donde puedas estar tranquilo cuando termina el día. A veces el mejor momento de una cala no es a las doce del mediodía. Es a las ocho de la tarde, cuando empieza a vaciarse.
7. Palma, cuando la ciudad empieza a quedarse vacía
Puede parecer la opción menos espectacular de todas, pero un atardecer en Palma también puede tener mucho encanto. Cuando baja el sol, algunas zonas de la ciudad cambian completamente.
El Parc de la Mar, la zona del paseo marítimo o determinados puntos junto a la bahía permiten disfrutar de las últimas luces del día sin tener que desplazarte demasiado. Y aquí hay un pequeño truco: no vayas buscando el lugar más famoso.Muchas veces basta con alejarse unos minutos de las zonas donde se concentran los grupos y buscar un banco, un paseo tranquilo o un punto desde el que tengas la bahía delante. No siempre hace falta escapar de Palma para sentir que estás lejos de todo.
El mejor sitio puede ser el que no aparece en las listas
Mallorca tiene lugares famosos para ver el atardecer y algunos realmente merecen la pena. Pero si tu idea es disfrutarlo tranquilo, quizá no sea necesario ir siempre a los mismos sitios.
Sa Foradada es espectacular. El Cap de Formentor impresiona. Pero también es cierto que son lugares muy conocidos y que, dependiendo de la época y del día, pueden concentrar bastante gente.Por eso, si buscas algo diferente, prueba a cambiar el planteamiento.
En lugar de preguntarte “¿cuál es el mejor lugar para ver el atardecer en Mallorca?”, pregunta: “¿Dónde puedo sentarme tranquilo cuando el día está terminando?”
La respuesta puede estar en un pequeño mirador, en un puerto, en una cala o incluso en un banco de Palma. Y muchas veces ese atardecer, precisamente porque no lo compartes con cien personas haciendo la misma foto, termina siendo el que más recuerdas.




