Mallorca es conocida por sus playas, sus calas y sus paisajes, pero la historia de la isla también está marcada por episodios de lluvias torrenciales y grandes inundaciones. Durante siglos, los torrentes han demostrado que pueden convertirse en auténticos ríos en cuestión de horas.
Algunas de aquellas inundaciones fueron especialmente trágicas. La más mortífera de la que existe constancia histórica ocurrió hace más de 600 años, cuando el antiguo torrente de sa Riera atravesaba el centro de Palma y una avenida de agua arrasó buena parte de la ciudad.
Pero aquella no fue la única gran catástrofe. Mallorca ha sufrido importantes torrentadas en 1444, 1618, 1635, 1750, 1850, 1932, 1989 y, más recientemente, la devastadora torrentada del Llevant de 2018.
La historia demuestra que las grandes inundaciones forman parte de la realidad meteorológica y geográfica de Mallorca.
La gran riada de 1403: miles de muertos en Palma
Si hay una inundación que destaca por encima de todas las demás es la que sufrió Palma el 14 de octubre de 1403. En aquella época, el torrente de sa Riera atravesaba el corazón de la ciudad siguiendo aproximadamente el recorrido que hoy asociamos a la Rambla, la calle de la Unió y el Born.
Después de varios días de lluvias, el torrente experimentó una enorme crecida. El agua entró en la ciudad y provocó una auténtica catástrofe.
Las fuentes históricas hablan de varios miles de víctimas mortales. Algunos relatos elevan la cifra hasta aproximadamente 5.000 personas, además de alrededor de 1.500 casas destruidas. La investigación geográfica de la Universitat de les Illes Balears considera la avenida de 1403 especialmente excepcional por el número de fallecidos.
La magnitud de la tragedia resulta difícil de imaginar actualmente. El agua no solo inundó las calles. La fuerza de la avenida llegó a provocar el derrumbe de estructuras defensivas y, según las fuentes históricas, la posterior entrada del agua en la ciudad causó una destrucción enorme. El episodio quedó grabado en la memoria de Palma durante siglos.
Una ciudad atravesada por un torrente
Para entender lo ocurrido en 1403 hay que recordar cómo era Palma entonces. Sa Riera atravesaba directamente la ciudad antes de ser desviada fuera del núcleo urbano. El problema no era únicamente la lluvia: cuando se producían precipitaciones extraordinarias, toda el agua recogida por la cuenca terminaba concentrándose en un torrente que atravesaba una zona densamente habitada.
La solución definitiva tardaría todavía más de dos siglos en llegar. Mientras tanto, Palma volvería a sufrir nuevas inundaciones.
1444: otra gran avenida de sa Riera
En 1444, sa Riera volvió a desbordarse. El episodio fue menos devastador que el de 1403, pero volvió a demostrar el enorme peligro que suponía mantener el cauce atravesando el centro de Palma.
Las aguas inundaron diferentes zonas de la ciudad, afectaron al monasterio del Carmen y derribaron puentes y algunas viviendas. El problema seguía sin resolverse.
1618: el agua recuperó el antiguo cauce
En el siglo XVII finalmente se decidió desviar sa Riera fuera del centro de Palma. La canalización se realizó alrededor de 1613, llevando el torrente hacia el foso de las murallas occidentales.
Pero el nuevo recorrido tampoco solucionó completamente el problema. En septiembre de 1618, después de varios días de lluvias, el agua superó las defensas y terminó buscando nuevamente el antiguo camino de sa Riera. El agua llegó hasta zonas como el Mercat y el Born. Según relatos históricos, cinco personas murieron en aquella inundación. La historia volvería a repetirse.
1635: 15 muertos y una ciudad inundada
Otra de las grandes torrentadas históricas de Palma ocurrió en 1635. Una intensa tormenta provocó una nueva crecida de sa Riera. Las aguas rompieron estructuras defensivas y penetraron en la ciudad. La inundación afectó a numerosos edificios y calles, y 15 personas perdieron la vida.
Las crónicas de la época describen una escena extraordinaria: agua entrando en viviendas y edificios, calles convertidas en auténticos torrentes y numerosos objetos y animales arrastrados por la corriente.
1734 y 1750: nuevas inundaciones en Palma
Sa Riera continuó provocando problemas durante el siglo XVIII. En 1734 se produjo otra importante crecida y en 1750 tuvieron lugar nuevos desbordamientos. La documentación histórica recopilada por la Universitat de les Illes Balears y por el Govern balear recoge numerosos episodios de inundaciones en Mallorca durante estos siglos, no solo en Palma, sino también en localidades como Sóller, Felanitx, Manacor y Fornalutx.
Esto demuestra que el problema de las grandes avenidas no era exclusivo de la capital.
1850: una de las grandes torrentadas de Mallorca
El 15 de septiembre de 1850 Mallorca volvió a vivir un episodio extraordinario. La lluvia afectó especialmente al Llevant y Migjorn de la isla, con importantes inundaciones en zonas como Manacor y Felanitx.
En Manacor, las autoridades tuvieron que rescatar a familias que habían quedado atrapadas por el agua y algunas personas tuvieron que refugiarse en las plantas superiores y en los tejados de sus viviendas.
Décadas después, los investigadores comprobarían que las torrentadas de 1932 y 1989 afectarían a zonas muy similares. La geografía de Mallorca hacía que determinados torrentes fueran especialmente peligrosos cuando se producían lluvias intensas.
1932: la torrentada que puso a Manacor bajo el agua
El 5 de octubre de 1932, Manacor sufrió una de las inundaciones más recordadas de su historia. La tormenta provocó el desbordamiento de los torrentes y el agua entró con fuerza en la ciudad.
En algunos puntos llegó a alcanzar unos dos metros de altura. La torrentada provocó enormes daños materiales y murió un vecino de 33 años, Nicolau Pinya. El episodio quedó conocido popularmente como sa Torrentada. Las investigaciones posteriores han permitido reconstruir con bastante precisión hasta dónde llegó el agua. En algunas calles de Manacor se alcanzaron niveles cercanos a los dos metros.
Durante décadas, esta inundación permaneció en la memoria de los habitantes de la zona. Y décadas después volverían a hablar de ella.

1989: Mallorca convertida en una enorme laguna
El 6 de septiembre de 1989 se produjo una de las mayores inundaciones del siglo XX en Mallorca. Esta vez las zonas más afectadas fueron principalmente el Llevant y el Migjorn. En algunos puntos se registraron alrededor de 200 litros por metro cuadrado, mientras que estudios posteriores sitúan las precipitaciones máximas del episodio en torno a 250 litros por metro cuadrado en dos horas en sectores de las Serres de Llevant.
Los torrentes se desbordaron y numerosas localidades quedaron inundadas. Manacor, Campos, Felanitx, Santanyí, Portocolom, Portopetro, s’Illot, Son Carrió, Cala Rajada y otras zonas sufrieron importantes daños.
En Portocolom se produjo la parte más trágica del episodio: tres trabajadores del hotel El Corso murieron después de que el agua inundara el establecimiento. El desastre fue tan importante que el Gobierno balear solicitó la declaración de zona catastrófica. Carreteras, puentes, viviendas, comercios y explotaciones agrícolas sufrieron graves daños. Décadas después, todavía se recordaba aquel día como una de las mayores catástrofes naturales recientes de Mallorca.

1990: otra víctima mortal en Son Servera
Solo un año después, Mallorca volvió a sufrir importantes lluvias. En noviembre de 1990, la crecida del torrente de Pula, en Son Servera, arrastró un vehículo.
Una mujer de 44 años murió después de que el coche en el que viajaba fuera arrastrado por las aguas durante la madrugada. El episodio volvió a recordar el peligro de cruzar o circular cerca de torrentes durante episodios de lluvias intensas.
2018: la torrentada del Llevant que volvió a cambiar la historia
El 9 de octubre de 2018, Mallorca volvió a vivir una de sus mayores tragedias relacionadas con las inundaciones. Esta vez el epicentro estuvo en el Llevant de Mallorca, especialmente en Sant Llorenç des Cardassar y otros municipios de la zona.
La lluvia fue extraordinariamente intensa. En Sant Llorenç se registraron 257 litros por metro cuadrado el día del episodio. La enorme cantidad de agua hizo que los torrentes se desbordaran rápidamente.
El agua atravesó Sant Llorenç, arrastró vehículos, afectó viviendas y provocó graves daños en infraestructuras. Pero lo peor fue el balance humano. La torrentada provocó 13 víctimas mortales, según el Govern balear y el Ministerio del Interior.
Fue una de las mayores tragedias provocadas por inundaciones en España durante 2018. La fuerza de la avenida sorprendió incluso a personas que conocían perfectamente el comportamiento de los torrentes de la zona.

¿Por qué las inundaciones pueden ser tan peligrosas en Mallorca?
Mallorca tiene una característica que ayuda a explicar estos episodios: sus torrentes pueden permanecer prácticamente secos durante buena parte del año y, sin embargo, transportar enormes cantidades de agua durante una tormenta intensa. Cuando las precipitaciones se concentran en pocas horas, el agua puede acumularse rápidamente en las cuencas.
Además, las montañas y los desniveles del terreno favorecen que el agua llegue con mucha velocidad a los cauces. Y existe otro factor importante: muchas poblaciones y carreteras se encuentran cerca de torrentes que históricamente han demostrado que pueden desbordarse. La historia de Mallorca lo demuestra una y otra vez.
Las grandes inundaciones de Mallorca, en una tabla
| 🌊 Las grandes inundaciones de Mallorca | ||
|---|---|---|
| Año | Zona principal | Consecuencias destacadas |
| 1403 | Palma | Varios miles de muertos; una de las mayores catástrofes históricas de la isla |
| 1444 | Palma | Desbordamiento de sa Riera y daños en puentes y edificios |
| 1618 | Palma | El agua recuperó el antiguo cauce; 5 muertos |
| 1635 | Palma | Grandes inundaciones; 15 muertos |
| 1734 | Palma y otros puntos | Nueva crecida de sa Riera |
| 1750 | Palma y Mallorca | Nuevos episodios de inundaciones |
| 1850 | Llevant y Migjorn | Gran torrentada, especialmente en Manacor y Felanitx |
| 1932 | Manacor | Agua de hasta unos 2 metros; 1 muerto |
| 1989 | Llevant y Migjorn | Tres muertos en Portocolom y enormes daños |
| 1990 | Son Servera | Una mujer murió arrastrada por la crecida del torrente Pula |
| 2018 | Llevant | 13 muertos y graves daños en Sant Llorenç y municipios cercanos |
| 2024 | Mallorca | Inundaciones y numerosos rescates, especialmente en Porto Cristo y Manacor, sin víctimas mortales |
La relación histórica oficial de inundaciones de Baleares recoge numerosos episodios anteriores a 1900, además de los grandes acontecimientos del siglo XX.
2024: los torrentes volvieron a desbordarse
Las grandes inundaciones no son únicamente cosa del pasado. El 28 de octubre de 2024, una DANA provocó importantes lluvias en Mallorca. Uno de los puntos más afectados fue Porto Cristo, donde se desbordó el torrente de na Llebrona y el agua arrastró embarcaciones, vehículos y mobiliario. Emergencias llegó a gestionar más de un centenar de incidentes en la isla.
En Manacor se registraron acumulaciones de hasta 174 litros por metro cuadrado en algunas estaciones, uno de los valores más destacados para un mes de octubre. La diferencia respecto a 1403, 1850 o 1932 es que actualmente existen sistemas de alerta, equipos de emergencia y mejores infraestructuras. Pero los torrentes siguen siendo los mismos.
Mallorca tiene memoria de sus torrentes
Desde la devastadora riada de sa Riera de 1403 hasta la torrentada de Sant Llorenç de 2018 han pasado más de seis siglos. Han cambiado las ciudades, las carreteras, las casas y los sistemas de emergencia, pero la capacidad de las lluvias mediterráneas para generar inundaciones repentinas continúa existiendo.
La historia de Mallorca está llena de nombres que todavía hoy conocemos: sa Riera, torrent de sa Cabana, torrent de Pula, torrent de na Llebrona, torrent de Sant Llorenç… Son cauces que pueden parecer tranquilos durante meses y que, durante unas horas de lluvia extraordinaria, pueden convertirse en una enorme fuerza de agua.
Quizá uno de los mejores recordatorios de esta historia sea precisamente el de Palma. Hoy podemos caminar por la Rambla, el Born o la calle de la Unió sin imaginar que por allí circuló durante siglos un torrente. Pero en 1403, el agua que bajaba por sa Riera convirtió esas zonas en el escenario de una de las mayores tragedias naturales de la historia de Mallorca. Y más de 600 años después, la isla sigue teniendo que convivir con la fuerza de sus torrentes.




