Ca de Bou: el perro autóctono de Mallorca

Cuando se habla de animales autóctonos de Mallorca, normalmente pensamos en el caballo mallorquín, el burro, las cabras de la Serra de Tramuntana o el Ca de Bestiar. Sin embargo, Mallorca también tiene una raza de perro propia que llama la atención por su aspecto, su fuerza y, sobre todo, por una historia muy ligada a la vida rural de la isla: el Ca de Bou.

También conocido como Dogo Mallorquín o Perro de Presa Mallorquín, es una raza autóctona de Mallorca incluida dentro del patrimonio ganadero y canino de las Illes Balears. El Govern balear la considera actualmente una raza de guarda, defensa y compañía. Su enorme cabeza, cuerpo musculoso y mirada característica hacen que sea un perro fácilmente reconocible. Pero detrás de esa apariencia hay una historia bastante más compleja que la de un simple perro de presa.

¿Qué es el Ca de Bou?

El Ca de Bou es un perro de tipo molosoide originario de Mallorca. Su nombre significa literalmente “perro de toro”, una denominación relacionada con algunas de las funciones que desempeñó históricamente.

La Real Sociedad Canina de España lo recoge como Dogo Mallorquín (Ca de Bou) y lo sitúa dentro del grupo 2 de la clasificación de la FCI, correspondiente a los perros tipo molosoide. Su utilización actual incluye la guarda, la defensa y la compañía.

Es un perro de aspecto poderoso, con una cabeza grande y robusta, cuello fuerte, pecho ancho y profundo y pelo corto y áspero. Su estándar contempla ejemplares de diferentes tonalidades, entre ellas el leonado, el atigrado y, con menor frecuencia, el negro.

El origen del Ca de Bou en Mallorca

El origen exacto de la raza tiene diferentes interpretaciones históricas, aunque las fuentes oficiales sitúan su desarrollo en Mallorca a partir de perros de tipo molosoide llegados a la isla durante la Edad Media.

La Real Sociedad Canina de España relaciona su historia con los perros de tipo dogo que llegaron con Jaime I durante la conquista de Mallorca en el siglo XIII. Una vez asentados en la isla, estos perros evolucionaron y fueron utilizados para diferentes trabajos relacionados con el ganado y la protección de las propiedades.

Con el paso del tiempo se fueron seleccionando perros adaptados a las necesidades de los habitantes de Mallorca. La documentación histórica también sitúa la presencia de ejemplares con características propias de la raza varios siglos atrás.

La propia RSCE señala que existen testimonios del Ca de Bou como raza propiamente dicha desde el siglo XVI.

¿Para qué se utilizaba el Ca de Bou?

El Ca de Bou no nació simplemente como perro de compañía. Durante siglos fue un animal de trabajo. Una de sus funciones estaba relacionada con el manejo y agarre del ganado, especialmente en el ámbito de los carniceros.

Su fuerza física y capacidad para sujetar animales grandes hicieron que resultara útil en tareas que requerían un perro potente y resistente. También se utilizó como perro de guarda en las fincas y posesiones mallorquinas. La RSCE señala precisamente entre sus funciones históricas el trabajo con ganado, las tareas relacionadas con el gremio de carniceros y la guarda de propiedades rurales.

El lado más oscuro de su historia

La historia del Ca de Bou también tiene un capítulo que actualmente resulta difícil de separar de la imagen histórica de la raza: su utilización en espectáculos con animales. En diferentes momentos históricos se emplearon perros de este tipo en enfrentamientos con toros y en peleas de perros.

El Govern balear reconoce que la raza fue utilizada en espectáculos taurinos y enfrentamientos con otros perros y animales, mientras que explica que actualmente su función está relacionada principalmente con la guarda y la compañía. Es importante diferenciar este pasado de la utilización actual de la raza. Las peleas de animales forman parte de la historia, pero no representan el uso moderno que se busca para estos perros.

Un perro que estuvo cerca de desaparecer

El Ca de Bou atravesó una época especialmente complicada. La desaparición de determinadas actividades tradicionales y la prohibición de las peleas de animales afectaron considerablemente a la población de estos perros. El propio Govern balear señala que la raza pasó por unos años de baja presencia debido, entre otros factores, a la prohibición de estas prácticas.

La recuperación posterior permitió que el Ca de Bou volviera a criarse y que se consolidara como raza reconocida. Su prototipo racial fue reconocido en 1932 por la Real Sociedad Central de Fomento de Razas Caninas de España y posteriormente por la Federación Cinológica Internacional. Desde 2001 figura oficialmente como raza española reconocida por el Ministerio de Agricultura.

¿Cómo es físicamente un Ca de Bou?

Si hay algo que destaca inmediatamente es su cabeza. Es grande, ancha y poderosa, acompañada de un cuello grueso y un cuerpo musculoso. Las orejas tienen la característica forma de rosa y los ojos son grandes, oscuros y ligeramente oblicuos.

Su cuerpo transmite fuerza, pero el estándar no lo define simplemente como un perro enorme. Se trata de un molosoide de altura media y construcción muy potente. Según la información de las razas autóctonas de Baleares, los machos tienen una altura aproximada de 55 a 60 centímetros, mientras que las hembras se sitúan alrededor de los 52 a 57 centímetros.

Características principales

CaracterísticaCa de Bou
OrigenMallorca
TipoMolosoide
Otros nombresDogo Mallorquín, Perro de Presa Mallorquín
Función históricaGuarda, manejo de ganado y otras tareas rurales
Función actualGuarda, defensa y compañía
PelajeCorto y áspero
ColoresLeonado, atigrado y negro con menor frecuencia
CabezaGrande y robusta
Carácter descrito en el estándarValiente, seguro, fiel y obediente

¿Cómo es el carácter del Ca de Bou?

Su aspecto puede resultar intimidante, pero el estándar oficial describe un animal valiente, seguro, fiel, dócil y obediente. Como sucede con cualquier perro de gran potencia física, la educación, la socialización y la responsabilidad del propietario son especialmente importantes.

El Govern balear señala que actualmente la raza también es apreciada como animal de compañía y destaca su carácter equilibrado y familiar. Eso no significa que sea un perro que deba tomarse a la ligera. Su fuerza y su función histórica como perro de guarda hacen que una tenencia responsable sea fundamental.

¿El Ca de Bou es un perro mallorquín?

Sí. Su origen está directamente ligado a Mallorca y está incluido oficialmente entre las razas autóctonas de las Illes Balears. De hecho, el programa de razas autóctonas de Baleares identifica Mallorca como su origen y considera su situación como amenazada.

Por eso, hablar del Ca de Bou es hablar también de una parte del patrimonio rural y ganadero de Mallorca. No es simplemente una raza que se haya popularizado en la isla: su desarrollo histórico está ligado a las necesidades de las sociedades rurales mallorquinas.

Ca de Bou y Ca de Bestiar: no son el mismo perro

Es bastante habitual confundirlos porque ambos son perros autóctonos de Mallorca, pero son razas diferentes. El Ca de Bestiar, conocido también como Pastor Mallorquín, es un perro de pastor utilizado tradicionalmente para el manejo y vigilancia del ganado.

El Ca de Bou, en cambio, es un molosoide mucho más robusto, históricamente relacionado con la guarda y el manejo de animales. Son, por tanto, dos de las razas caninas más representativas de Mallorca, pero con características y funciones diferentes.

El Ca de Bou en la Mallorca actual

Hoy resulta mucho más habitual relacionar al Ca de Bou con la guarda y la compañía que con las funciones para las que se utilizaba antiguamente.

La raza continúa teniendo criadores y aficionados especializados y existe un club dedicado a su conservación y promoción. El Govern balear señala además que se organizan exposiciones y muestras monográficas relacionadas con la raza. Su conservación tiene también importancia desde el punto de vista del patrimonio genético de las islas.

Una raza que forma parte de la historia de Mallorca

El Ca de Bou es mucho más que un perro de aspecto imponente.

Su historia permite entender cómo las razas animales se fueron adaptando a las necesidades de las sociedades rurales. Durante siglos fue utilizado para tareas relacionadas con el ganado y la protección de las propiedades, atravesó posteriormente una etapa complicada y consiguió mantenerse hasta convertirse en una de las razas caninas autóctonas de Baleares reconocidas oficialmente.

Hoy el Ca de Bou sigue siendo una de las razas que mejor representan una parte menos conocida de la historia rural de Mallorca. Y aunque su aspecto pueda ser lo primero que llame la atención, lo realmente interesante está detrás: una raza mallorquina con siglos de historia, ligada al campo, al ganado y a la evolución de la vida rural de la isla.

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