Caló des Moro es probablemente una de las calas más fotografiadas de Mallorca. Su agua turquesa, los acantilados cubiertos de pinos y su pequeño arenal hacen que aparezca constantemente en redes sociales y en las listas de playas que visitar en la isla. Pero hay algo que conviene saber antes de poner el GPS: no puedes llegar en coche hasta la playa.
El último tramo hay que hacerlo andando y, además, el acceso no es precisamente el típico de una playa a la que se llega, se aparca y se baja directamente a la arena.
Cómo llegar a Caló des Moro en coche
Si vienes desde Palma, la ruta habitual pasa por la Ma-19 en dirección a Llucmajor y Campos y posteriormente se continúa hacia Santanyí y Cala Llombards. Una vez en las proximidades de Cala Llombards, hay que seguir las indicaciones hacia la zona de s’Almunia y Caló des Moro.
Aquí empieza la parte importante: no debes intentar llegar en coche hasta la misma cala. Las calles próximas son estrechas y algunas zonas están destinadas a residentes o tienen restricciones de estacionamiento. En 2026, el acceso y el aparcamiento en el entorno han sido objeto de regulación precisamente para reducir la presión del tráfico sobre la zona residencial.
¿Dónde aparcar para ir a Caló des Moro?
La recomendación general es dejar el coche en las zonas de aparcamiento habilitadas en el entorno de Cala Llombards/sa Comuna y continuar andando. La web oficial de turismo de las Islas Baleares señala que el vehículo debe dejarse aproximadamente a un kilómetro de la cala, en la zona de las casas de Sa Comuna. Dependiendo del punto exacto donde encuentres aparcamiento y del recorrido que hagas, la caminata puede rondar los 15-25 minutos.
Lo importante es no intentar ganar unos minutos aparcando en una calle donde no esté permitido.
¿Cuánto hay que caminar hasta Caló des Moro?
Una vez aparcado el coche, comienza el paseo. La primera parte transcurre por la zona residencial y después hay que continuar hacia el acceso peatonal que lleva a la costa. El último tramo es el más incómodo, ya que hay que bajar por un sendero con desnivel y zonas de escalones y terreno irregular.
No es una ruta especialmente larga, pero tampoco es completamente accesible. Por eso, si vas a Caló des Moro, unas zapatillas o calzado con buen agarre son mucho más recomendables que unas chanclas. La información turística oficial también describe un sendero que salva un desnivel pronunciado antes de llegar al pequeño arenal.
El error de poner Caló des Moro directamente en el GPS
Este es uno de los problemas que se encuentran algunos visitantes. Introducir simplemente «Caló des Moro» en Google Maps puede llevarte hacia calles próximas a la cala donde no existe un aparcamiento público para visitantes. Y cuando llegas en temporada alta puedes encontrarte con calles llenas de vehículos, señales de prohibición y muy poco margen para maniobrar.
Por eso, más que buscar «aparcar en Caló des Moro», lo recomendable es pensar en la visita como:
Coche → aparcamiento permitido → paseo a pie → Cala s’Almunia → Caló des Moro.
Esta última parte es importante porque Cala s’Almunia y Caló des Moro están prácticamente una al lado de la otra y muchos visitantes aprovechan para conocer las dos.
¿Hay que pasar por Cala s’Almunia?
En la ruta peatonal habitual hacia Caló des Moro, Cala s’Almunia forma parte del recorrido o queda muy próxima al acceso, dependiendo del punto desde el que se llegue. Cala s’Almunia es además una visita que merece la pena por sí misma, especialmente por sus antiguas casetas de pescadores y su aspecto mucho más rocoso.
Desde allí se continúa hacia Caló des Moro. El tramo final permite empezar a ver el color del agua entre la vegetación y los acantilados antes de llegar a la cala.
¿Es difícil bajar a Caló des Moro?
No hace falta ser un experto senderista, pero hay que tener en cuenta que la bajada final es irregular y tiene bastante desnivel. Esto es especialmente importante si vas con niños pequeños, personas con movilidad reducida o alguien que tenga dificultades para caminar por terrenos irregulares.
Además, cuando el terreno está húmedo puede resultar resbaladizo. La vuelta es exactamente al contrario: lo que has bajado para llegar a la playa tendrás que subirlo después. Por eso conviene guardar algo de energía para el regreso.
¿Cuándo es mejor ir?
Aquí está probablemente el mejor consejo para disfrutar de Caló des Moro: ve temprano.
Es una cala pequeña y muy popular. La propia web oficial de turismo de Baleares recomienda acudir a primera hora debido a la elevada afluencia de visitantes. En verano, llegar a media mañana significa encontrarse con mucha más gente y tener más dificultades tanto para aparcar como para disfrutar del pequeño arenal.
Si tienes flexibilidad, los meses de junio y septiembre pueden resultar más cómodos que julio y agosto. También merece la pena intentar ir entre semana.

¿Hay que pagar para entrar?
El acceso a la cala no funciona como una playa privada con entrada. El problema principal durante los meses de mayor afluencia no es pagar por entrar, sino encontrar un lugar donde estacionar legalmente y realizar el recorrido a pie respetando las restricciones locales.
No merece la pena arriesgarse a dejar el coche en un lugar prohibido por ahorrarse unos minutos de caminata.
¿Hay servicios en Caló des Moro?
Caló des Moro es una cala pequeña y de carácter natural. No debes plantearte la visita como si fueras a una playa urbana con un gran paseo marítimo, restaurantes, duchas y todo tipo de servicios.
Lo más recomendable es llevar:
- Agua.
- Protección solar.
- Gorra o sombrero.
- Algo de comida si vas a pasar varias horas.
- Calzado adecuado.
- Una bolsa para llevarte tus residuos.
- Gafas y equipo de snorkel si quieres explorar el agua.
Y recuerda que todo lo que bajes contigo tendrás que volver a subirlo.
¿Merece la pena visitar también Cala s’Almunia?
Sí. De hecho, una de las mejores formas de plantear la visita es no pensar únicamente en Caló des Moro. Puedes llegar temprano, recorrer primero la zona de Cala s’Almunia y después continuar hasta Caló des Moro para bañarte.
Las dos calas son muy diferentes. Mientras Caló des Moro destaca por su pequeño arenal y su espectacular agua turquesa, s’Almunia tiene un carácter mucho más rocoso y tradicional, con sus conocidas casetas de pescadores.
¿Se puede ir a Caló des Moro en transporte público?
Es bastante más sencillo llegar a la zona en coche que hacerlo directamente en transporte público. La dificultad no está tanto en llegar a Santanyí como en completar el último tramo hasta las calas y resolver el acceso peatonal. Por eso, si no dispones de coche, conviene comprobar las conexiones de transporte público disponibles ese día y, sobre todo, el último tramo hasta Cala Llombards. No recomendaría improvisar el viaje sin comprobar previamente los horarios.
Cómo llegar a Caló des Moro en 5 pasos
1. Dirígete hacia Santanyí.
2. Continúa hacia Cala Llombards.
3. Busca una zona de aparcamiento donde esté permitido estacionar y respeta las restricciones locales.
4. Continúa a pie hacia s’Almunia y Caló des Moro.
5. Baja por el sendero hasta la cala y recuerda que el regreso será cuesta arriba.
La ruta no es complicada, pero sí requiere algo más de esfuerzo que otras playas de Mallorca. Y un último consejo: no tengas prisa. Caló des Moro es uno de esos lugares en los que merece más la pena llegar temprano, caminar tranquilamente y disfrutar del paisaje que intentar aparcar lo más cerca posible.




