¿Qué pasaría si Rockstar Games decidiera ambientar un Grand Theft Auto en Mallorca? Probablemente tendríamos persecuciones por las curvas de Sa Calobra, negocios sospechosos en Magaluf, carreras ilegales por la autopista de Inca y misiones desesperantes para encontrar aparcamiento en el centro de Palma.
La isla tiene todos los ingredientes para convertirse en el escenario perfecto de un videojuego de mundo abierto: playas paradisíacas, pueblos tranquilos, urbanizaciones de lujo, carreteras de montaña y una vida nocturna que, en ocasiones, supera cualquier ficción.
Pero ningún GTA Mallorca estaría completo sin tres protagonistas auténticamente mallorquines: Pep, Tomeu y Tòfol.
Tres amigos de toda la vida que, después de una noche de fiesta en Santa Catalina, deciden montar el negocio de sus vidas. El problema es que ninguno tiene demasiado claro en qué consiste.
Los tres protagonistas de GTA Mallorca
Pep, el cerebro del grupo
Pep tiene 45 años, vive en Palma y asegura conocer a medio Govern balear. Siempre lleva gafas de sol, incluso de noche, y conduce un BMW de segunda mano que todavía está pagando.
Su principal habilidad consiste en convencer a los demás de que sus ideas son brillantes, aunque prácticamente todas terminan en desastre. Conoce los mejores bares de Palma, tiene contactos en el puerto y asegura que una vez estuvo a punto de hacerse millonario con un negocio inmobiliario en Andratx.
Tomeu, el empresario de dudoso éxito
Natural de Inca, Tomeu ha intentado montar una empresa de excursiones, una discoteca, una tienda de sobrasadas gourmet y hasta una agencia de alquiler de coches. Ninguno de sus negocios ha durado más de seis meses.
Su gran sueño es comprarse un chalet en Port d’Andratx, aunque actualmente vive en un piso compartido y todavía debe dinero al mecánico. Es el encargado de conseguir vehículos, contactos y financiación para las misiones.
Tòfol, el imprevisible
Tòfol vive en Manacor y conduce una furgoneta blanca que apenas supera la ITV. Es capaz de perderse utilizando Google Maps y considera que cualquier problema puede solucionarse con una buena torrada.
Tiene una habilidad especial para conducir por caminos rurales, conoce prácticamente todas las fiestas populares de Mallorca y nunca rechaza una invitación a comer. Aunque parece el menos preparado del grupo, en ocasiones es el único que consigue salvar la situación.
Las misiones de GTA Mallorca: una aventura por toda la isla
El videojuego comenzaría en un bar de Santa Catalina, donde Pep reúne a sus dos amigos para presentarles una oportunidad de negocio que, según sus propias palabras, «nos va a retirar a los tres antes de Navidad».
A partir de ese momento, Mallorca se convertiría en un gigantesco mundo abierto lleno de misiones principales, desafíos secundarios y situaciones completamente absurdas.
Misión 1: Aparcar en Palma
Dificultad: Extrema
La primera misión consiste en encontrar aparcamiento gratuito cerca de la plaza Mayor un sábado por la tarde. El jugador dispone de 15 minutos, un depósito de gasolina casi vacío y un Tomeu que no deja de repetir que conoce un sitio donde siempre hay plazas libres.
Después de dar 27 vueltas por el centro, la misión termina cuando Tòfol propone dejar el coche en Son Espases y volver andando.

Misión 2: Persecución en Sa Calobra
Dificultad: Muy alta
Pep ha conseguido un paquete misterioso que debe entregar en el Port de Sóller. El problema es que dos vehículos sospechosos comienzan a perseguirlo por la Serra de Tramuntana.
La persecución atraviesa Escorca y termina en las espectaculares curvas de Sa Calobra. El verdadero enemigo no son los perseguidores, sino un autobús turístico que ocupa prácticamente toda la carretera.
Misión 3: Operación Sobrasada
Dificultad: Media
Tomeu recibe el encargo de recuperar una sobrasada artesanal de valor incalculable que ha desaparecido durante una feria gastronómica en Inca. Las pistas conducen a una finca rural de Sencelles, donde los protagonistas descubren una organización clandestina dedicada al tráfico de productos mallorquines.
La misión termina con una persecución entre tractores y un cargamento de ensaimadas que acaba volcando en una rotonda.
Misión 4: Noche salvaje en Magaluf
Dificultad: Alta
Los protagonistas deben infiltrarse en una exclusiva fiesta de Magaluf para recuperar un teléfono móvil que contiene información comprometida sobre uno de los negocios de Pep.
Para conseguirlo tendrán que hacerse pasar por relaciones públicas, entrar en varias discotecas y localizar a un turista británico vestido de Spiderman. La misión termina al amanecer, cuando descubren que Tòfol se ha quedado dormido en una hamaca de Palmanova.
Misión 5: El atasco de Formentor
Dificultad: Legendaria
Pep necesita llegar al faro de Formentor antes de que se ponga el sol para reunirse con un misterioso contacto. Sin embargo, es pleno agosto y la zona está repleta de visitantes.
El jugador deberá organizar el desplazamiento respetando las restricciones de acceso, esquivar los habituales retrasos del tráfico y conseguir que Tomeu deje de hacerse fotografías en cada mirador. La recompensa es una postal del faro y 50 euros que apenas cubren los gastos del viaje.
Misión 6: El tesoro de la Catedral
Dificultad: Alta
Una antigua leyenda habla de un tesoro escondido bajo las calles del casco antiguo de Palma. Pep está convencido de que puede encontrarlo siguiendo unas pistas descubiertas en un viejo libro.
Los protagonistas recorren las calles próximas a la Catedral, la Almudaina y el barrio de la Calatrava. Después de resolver varios acertijos, descubren que el supuesto tesoro es una colección de monedas antiguas sin demasiado valor.
Tòfol, sin embargo, consigue vender el libro a un coleccionista por 300 euros.
Misión 7: Contrabando en Port d’Andratx
Dificultad: Muy alta
Tomeu consigue trabajo transportando un cargamento en un yate de lujo. Lo que parecía una sencilla entrega se convierte en una complicada operación cuando descubren que el propietario del barco está involucrado en una trama ficticia de contrabando.
Los protagonistas tendrán que navegar por la costa suroeste, esconderse cerca de Sa Dragonera y regresar al puerto sin llamar la atención.
La misión termina cuando Tòfol se marea y exige volver inmediatamente a tierra firme.
Misión 8: El misterio de las Cuevas del Drach
Dificultad: Media
Una misteriosa llamada conduce a los protagonistas hasta Porto Cristo. Allí descubren un mapa antiguo que supuestamente señala la ubicación de un botín escondido en las profundidades de Mallorca.
La aventura incluye túneles secretos imaginarios, acertijos y una huida por pasadizos que no existen en las cuevas reales.
Finalmente, Pep descubre que el mapa pertenece a una antigua atracción turística.

Misión 9: Caos en Sant Antoni
Dificultad: Alta
Durante las fiestas de Sant Antoni de sa Pobla, Tomeu pierde una mochila con 20.000 euros ficticios que pertenecen a un importante empresario. Los protagonistas tendrán que buscarla entre las celebraciones, los foguerons y las calles abarrotadas.
Tòfol aprovecha para comer espinagades mientras Pep intenta encontrar al responsable de la desaparición. La misión concluye cuando descubren que Tomeu había dejado la mochila en el maletero del coche.
Misión 10: La gran fuga de Sóller
Dificultad: Muy alta
Pep organiza una reunión con un inversor en Sóller, pero todo sale mal cuando aparece un antiguo socio al que todavía debe dinero. Los tres amigos tendrán que escapar atravesando el pueblo y alcanzar el Port de Sóller.
El plan inicial consiste en utilizar el histórico tranvía, aunque pronto descubren que no es precisamente el vehículo más adecuado para una huida.
Misión 11: El golpe del Dijous Bo
Dificultad: Alta
Durante el Dijous Bo de Inca, Pep descubre que un empresario rival pretende apropiarse de una receta secreta de galletas de aceite. Los protagonistas deberán infiltrarse entre los puestos de la feria, localizar al supuesto espía y recuperar el documento antes de que termine la jornada.
La operación acaba con Tomeu disfrazado de vendedor ambulante y Tòfol participando accidentalmente en un concurso gastronómico.
Misión 12: El último ferry de Alcúdia
Dificultad: Muy alta
En la misión final, los protagonistas descubren que su principal enemigo pretende escapar de Mallorca utilizando un ferry desde el Port d’Alcúdia. Pep, Tomeu y Tòfol tendrán que atravesar la isla contrarreloj para impedirlo. La persecución comienza en Palma, continúa por la autopista de Inca y termina en el puerto.
Cuando finalmente consiguen alcanzar al fugitivo, descubren que todo había sido un malentendido. El supuesto villano simplemente intentaba marcharse de vacaciones a Menorca.
Un mundo abierto con toda Mallorca por descubrir
Además de las misiones principales, GTA Mallorca permitiría recorrer libremente prácticamente toda la isla. Palma sería el centro de operaciones, con negocios, talleres, apartamentos y personajes secundarios.
La Serra de Tramuntana ofrecería carreteras de montaña, caminos rurales y desafíos de conducción. En Magaluf se concentrarían las actividades nocturnas, mientras que las zonas de lujo de Port d’Andratx, Bendinat y Portals Nous permitirían adquirir mansiones y vehículos exclusivos.
Los pueblos del interior, como Sineu, Petra, Santa Margalida o Llubí, ofrecerían misiones secundarias relacionadas con mercados, ferias y fiestas populares. Y para los jugadores más aventureros, habría desafíos marítimos alrededor de Cabrera y Sa Dragonera.
Los vehículos que no podrían faltar en GTA Mallorca
Un GTA ambientado en Mallorca necesitaría una colección de vehículos muy particular.
Además de los habituales coches deportivos, motocicletas y embarcaciones, los jugadores podrían desbloquear un Seat Panda, un tractor agrícola, una furgoneta de reparto de ensaimadas y un coche de alquiler con matrícula extranjera.
También habría bicicletas para recorrer el paseo marítimo de Palma y pequeñas embarcaciones para explorar la costa. Pero el vehículo más codiciado sería la vieja furgoneta de Tòfol, capaz de circular por caminos imposibles y transportar prácticamente cualquier cosa.
Las emisoras de radio de GTA Mallorca
Como en cualquier Grand Theft Auto, la música tendría un papel fundamental.
Los jugadores podrían escuchar emisoras ficticias dedicadas a la música electrónica de Magaluf, los grandes éxitos del verano, el rock español y las canciones tradicionales mallorquinas, donde no faltarían temas de Tomeu Penya, Antonia Font o María del Mar Bonet. Una emisora especial retransmitiría noticias absurdas sobre la isla, entrevistas con personajes disparatados y debates interminables sobre el precio de la vivienda, los turistas y los atascos.
Tampoco faltaría una emisora dedicada exclusivamente a las verbenas de los pueblos.
¿Te imaginas un GTA ambientado en Mallorca?
Aunque GTA Mallorca no existe como videojuego oficial, imaginar una versión ambientada en nuestra isla resulta especialmente divertido. Mallorca tiene escenarios perfectos para un mundo abierto: montañas, ciudades, carreteras espectaculares, playas paradisíacas, puertos deportivos y pueblos con una personalidad única.
Y si algún día Rockstar Games decidiera inspirarse en el Mediterráneo, Pep, Tomeu y Tòfol ya tendrían preparadas sus primeras misiones. Eso sí, antes de comenzar la aventura tendrían que superar el desafío más complicado de todos: ponerse de acuerdo sobre quién paga la primera ronda.
Este artículo es una creación ficticia y humorística de PlanesMallorca. GTA Mallorca y sus protagonistas son una parodia imaginaria y no forman parte de ningún videojuego oficial de Rockstar Games.




