En pleno Pla de Mallorca, lejos del bullicio de las zonas costeras, se encuentra Costitx, uno de esos pueblos que permiten descubrir una Mallorca mucho más tranquila y ligada a la agricultura, las tradiciones y la historia de la isla.
Es uno de los municipios más pequeños de Mallorca y precisamente ahí está parte de su encanto. Sus calles, su iglesia, las antiguas construcciones rurales y los paisajes del interior invitan a hacer una visita sin prisas.
Pero Costitx tiene además una historia que lo hace especialmente interesante: en su término apareció uno de los conjuntos arqueológicos más conocidos de Mallorca, los famosos Bous de Costitx, tres cabezas de toro realizadas en bronce durante la época posttalayótica.
Un paseo por el centro de Costitx
La mejor manera de empezar la visita es simplemente caminar por el centro del pueblo. Costitx conserva el ambiente de una localidad pequeña del interior de Mallorca, con calles tranquilas y edificios tradicionales que todavía mantienen buena parte del carácter rural de la isla.
Uno de los edificios que merece la pena conocer es la iglesia parroquial de Santa Maria, construida en el siglo XVIII. El templo forma parte del paisaje del pueblo y constituye uno de sus principales elementos patrimoniales.
También se conservan diferentes elementos relacionados con el aprovechamiento tradicional del agua y con la actividad agrícola, entre ellos un antiguo aljibe y construcciones vinculadas al pasado rural de Costitx.
No es un lugar para recorrer corriendo de monumento en monumento. Su atractivo está precisamente en detenerse, pasear y observar cómo era —y todavía es en buena parte— la Mallorca del interior.

Son Corró y los famosos Bous de Costitx
Si hay un lugar que ha dado fama a Costitx más allá de Mallorca, ese es Son Corró. En 1894 se descubrió en este lugar un santuario de época talayótica tardía. Entre los hallazgos aparecieron tres cabezas de toro de bronce, conocidas como los Bous de Costitx.
Las piezas están fechadas entre los siglos V y III a. C. y representan dos toros adultos y una becerra. Según el Museo Arqueológico Nacional, estuvieron relacionadas con rituales religiosos y con el culto al toro.
Los originales se encuentran actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, mientras que Costitx conserva reproducciones de las piezas. El propio Ayuntamiento señala que el yacimiento se encuentra en la carretera de Sencelles y que las reproducciones de los toros pueden contemplarse en el Casal de Cultura del municipio.
La historia de los Bous de Costitx es especialmente llamativa porque aquellas pequeñas esculturas de bronce terminaron convirtiéndose en uno de los símbolos culturales más reconocibles del pueblo.
Un pueblo con mucha arqueología alrededor
Aunque Son Corró sea el yacimiento más conocido, no es el único vestigio histórico de Costitx. El municipio destaca por la concentración de restos arqueológicos existentes en su territorio. Son una muestra de la importancia que tuvo esta zona del centro de Mallorca antes de la llegada de la cultura romana.
Para quienes disfrutan de la arqueología, visitar Costitx puede ser una buena manera de acercarse a la Mallorca prehistórica sin necesidad de desplazarse hasta los grandes enclaves turísticos de la isla. Además, Son Corró forma parte de una ruta arqueológica que conecta Costitx y Sencelles y permite conocer diferentes yacimientos de esta zona del Pla de Mallorca.
Costitx y la astronomía
La historia de Costitx no termina en la prehistoria. A las afueras del pueblo se encuentra el Observatorio Astronómico de Mallorca, un lugar dedicado a la observación y estudio del cielo.
Desde este punto de la isla se han realizado observaciones de objetos astronómicos como asteroides, cometas y supernovas. El centro también ofrece visitas que permiten acercarse al mundo de la astronomía.
Es una de las curiosidades de Costitx: en un mismo municipio puedes encontrar un santuario de hace más de dos mil años y un centro dedicado al estudio del universo. Una combinación bastante poco habitual en Mallorca.

Costitx en Flor: cuando el pueblo se llena de flores
Uno de los momentos más especiales para visitar Costitx es la primavera. Cada 1 de mayo se celebra Costitx en Flor, una fiesta en la que las calles y las viviendas del pueblo se decoran con flores y plantas.
La celebración reúne actividades, productos artesanales y elementos de la cultura popular, pero lo que más llama la atención es la transformación del propio pueblo. Fachadas, plazas y calles adquieren durante esos días un aspecto completamente diferente.
Es una de esas fiestas que permiten conocer una Mallorca diferente, más vinculada a los vecinos y a las tradiciones locales que al turismo de masas.
¿Qué hacer en Costitx?
Aunque es un municipio pequeño, puedes organizar una visita bastante completa.
| Plan | Qué encontrarás |
|---|---|
| Pasear por el centro | Calles tranquilas y arquitectura tradicional |
| Iglesia de Santa Maria | Uno de los principales edificios del pueblo |
| Son Corró | Santuario prehistórico y origen de los Bous de Costitx |
| Casal de Cultura | Reproducciones de las famosas cabezas de toro |
| Observatorio Astronómico | Astronomía y observación del cielo |
| Costitx en Flor | Flores, plantas, artesanía y tradición |
| Ruta arqueológica | Yacimientos entre Costitx y Sencelles |
Una parada diferente en el centro de Mallorca
Costitx no compite con los grandes destinos de Mallorca, y probablemente tampoco lo pretende. Su interés está en otra parte: en descubrir un pueblo pequeño, tranquilo y con una historia sorprendentemente importante para sus dimensiones.
Los Bous de Costitx, el santuario de Son Corró, la iglesia de Santa Maria, las tradiciones agrícolas y el observatorio astronómico forman un conjunto bastante singular.
Además, su ubicación en el Pla de Mallorca permite combinar la visita con otros pueblos del interior como Sencelles, Sineu o Lloret de Vistalegre, creando una ruta diferente por el corazón de la isla. Si buscas lugares de Mallorca alejados de las zonas más turísticas, Costitx es una de esas pequeñas paradas que merece la pena tener en el mapa.




