Cuando pensamos en la fauna de Mallorca solemos imaginar cabras, lagartijas, buitres, aves marinas o el famoso ferreret de la Serra de Tramuntana. Sin embargo, Mallorca también tiene serpientes y algunas han ganado bastante protagonismo en los últimos años.
Su presencia puede sorprender, especialmente cuando aparecen cerca de viviendas, caminos, fincas agrícolas e incluso zonas de costa. Pero ¿qué serpientes hay en Mallorca? ¿Son venenosas? ¿Hay alguna que pueda ser peligrosa para las personas?
La respuesta corta es tranquilizadora: las serpientes que encontramos habitualmente en Mallorca no representan, en general, un peligro importante para las personas. Pero hay varias especies y conviene saber diferenciarlas.
¿Cuántas especies de serpientes hay en Mallorca?
La situación es algo más compleja de lo que parece. El Govern balear distingue entre las especies consideradas autóctonas y otras que han llegado a Mallorca en tiempos relativamente recientes. Entre las autóctonas se encuentran la culebra de garriga (Macroprotodon mauritanicus) y la culebra viperina o culebra de agua (Natrix maura).
A ellas se han sumado especies introducidas como la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis), la culebra blanca o de escalera (Zamenis scalaris) y la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). El Govern también señala actualmente la presencia de culebra verde y amarilla (Hierophis viridiflavus) en Mallorca.
Por tanto, cuando alguien encuentra una serpiente en Mallorca, no necesariamente está viendo una especie originaria de la isla.
La culebra de garriga: una serpiente autóctona de Mallorca
La culebra de garriga (Macroprotodon mauritanicus) es una de las especies propias de Mallorca y está protegida. Es una serpiente relativamente pequeña y discreta que suele pasar bastante desapercibida.
Lo más importante es que es inofensiva para las personas. El propio Govern balear la identifica como una especie protegida y recomienda liberarla si ha sido capturada. Por eso, encontrar una culebra de garriga en el campo no significa estar ante un animal peligroso.
La culebra de agua: otra especie autóctona
La culebra de agua (Natrix maura) es también una especie autóctona de Mallorca y Menorca. Como su nombre indica, está especialmente relacionada con ambientes acuáticos y puede encontrarse cerca de zonas húmedas, torrentes, estanques y otros lugares donde existe disponibilidad de agua.
Aunque su aspecto puede resultar intimidante para alguien que no esté acostumbrado a los reptiles, no es una serpiente peligrosa para las personas.
La culebra de herradura: la más llamativa
Una de las especies que más ha aumentado su presencia en Mallorca es la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). El Govern la considera una especie introducida recientemente en Mallorca y señala que es especialmente frecuente en determinadas zonas del Pla, Llevant y sur de la isla.
También es una de las serpientes que más fácilmente puede aparecer en lugares próximos a la actividad humana. Su presencia no es casual. Las investigaciones y los programas de control apuntan a que varias de estas serpientes llegaron a las islas asociadas al transporte de árboles ornamentales, especialmente grandes olivos importados.
Y hay un detalle importante: La culebra de herradura no es venenosa para las personas. No es una víbora y no tiene un veneno capaz de provocar el tipo de accidente que asociamos habitualmente con las serpientes venenosas.

La culebra blanca o de escalera
Otra especie introducida en Mallorca es la culebra blanca, conocida también como culebra de escalera (Zamenis scalaris). Su nombre popular procede del dibujo que presentan muchos ejemplares jóvenes en la espalda, que recuerda a una escalera.
Al igual que la culebra de herradura, es una especie introducida y no supone un peligro importante para las personas. El Govern lleva años realizando seguimiento y control de estas especies introducidas debido principalmente a su impacto sobre la fauna autóctona, no porque sean peligrosas para los habitantes de Mallorca.
La culebra bastarda
La culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) merece una explicación aparte. Es una serpiente grande que también está presente en Mallorca y que puede alcanzar un tamaño considerable.
A diferencia de las anteriores, posee una dentición posterior especializada y produce veneno, por lo que técnicamente es una especie venenosa. Sin embargo, no debe confundirse con una víbora y su mecanismo de inoculación hace que no sea comparable a las serpientes venenosas de importancia médica.
Los ejemplares de Mallorca no son considerados una amenaza habitual para las personas. El principal motivo de preocupación de las autoridades es su posible impacto sobre la fauna autóctona. El Govern incluye actualmente a la culebra bastarda entre las especies introducidas cuya proliferación se está vigilando.

¿Hay víboras en Mallorca?
Esta es probablemente una de las preguntas que más se repiten. No existe una población establecida de víboras autóctonas en Mallorca comparable a las que encontramos en otras zonas de España.
Las especies de serpientes que actualmente preocupan a las autoridades por su expansión en Mallorca pertenecen principalmente a otros grupos. Por eso, encontrarse una serpiente en una excursión por la Serra de Tramuntana no significa que haya que estar pensando automáticamente en una mordedura de víbora.
¿Las serpientes de Mallorca atacan a las personas?
En general, no. Las serpientes intentan evitar el contacto con las personas y normalmente huirán cuando detecten nuestra presencia. El problema aparece principalmente cuando alguien intenta cogerlas, acorralarlas o manipularlas.
Una serpiente que se siente amenazada puede defenderse mordiendo. Por eso, aunque una especie no sea peligrosa, no es recomendable acercarse demasiado ni intentar atraparla con las manos.
¿Por qué hay cada vez más serpientes en Mallorca?
Este es uno de los aspectos más interesantes del fenómeno. El Govern ha explicado que algunas de las serpientes introducidas llegaron accidentalmente a las islas mediante la importación de árboles ornamentales.
En Mallorca se ha detectado especialmente la expansión de la culebra de herradura, aunque también están presentes otras especies introducidas.
En octubre de 2025, el Govern anunció que había solicitado al Estado ampliar la catalogación de las serpientes introducidas como especies exóticas invasoras a todas las Baleares. En Mallorca todavía no se habían alcanzado las densidades registradas en Ibiza y Formentera, pero las autoridades consideran creciente el impacto ecológico.
El problema fundamental no es que estas serpientes ataquen a las personas. El problema es que pueden alterar el equilibrio de los ecosistemas insulares.
Las serpientes introducidas pueden alimentarse de lagartijas, pequeños mamíferos y aves, entre otras presas. En determinadas zonas esto puede ejercer presión sobre especies autóctonas.
¿Qué hacer si encuentras una serpiente en Mallorca?
Lo más importante es mantener la distancia. No intentes cogerla ni acorralarla para hacerle una fotografía.
Si aparece en una zona donde puede mantenerse controlada, las autoridades recomiendan contactar con el COFIB, el ayuntamiento o los servicios correspondientes para recibir instrucciones sobre cómo proceder. Además, identificar correctamente la especie es importante porque no todas las serpientes tienen el mismo estatus. La culebra de garriga, por ejemplo, es una especie autóctona protegida.
¿Qué hacer si una serpiente entra en casa?
Si aparece dentro de una vivienda, lo más prudente es mantener a las personas y mascotas alejadas del animal.
Si es posible hacerlo sin acercarse a la serpiente, se puede cerrar la zona y facilitar una vía de salida hacia el exterior.
Si no se puede controlar la situación con seguridad, lo mejor es solicitar ayuda profesional.
No intentes agarrarla por la cola ni sujetarla con las manos.
Serpientes en Mallorca: ¿hay que tener miedo?
La presencia de serpientes puede impresionar, pero la realidad es bastante menos alarmante de lo que sugieren algunas fotografías o vídeos que circulan por redes sociales.
Mallorca tiene serpientes autóctonas y también varias especies introducidas. Algunas de estas últimas están siendo objeto de seguimiento y control por su impacto ecológico, pero eso no significa que sean peligrosas para las personas. De hecho, una de las especies autóctonas, la culebra de garriga, es una especie protegida e inofensiva.
Así que si durante una ruta por Mallorca ves una serpiente entre las piedras, en una finca o junto a un camino, lo mejor es observarla desde la distancia y dejar que continúe su camino.
La serpiente probablemente tiene más miedo de ti que tú de ella.




