Rodeado por las montañas de la Serra de Tramuntana y situado en uno de los valles más singulares de Mallorca, Sóller es mucho más que una excursión para coger el famoso tren de madera.
El pueblo conserva una interesante mezcla de arquitectura modernista, casas tradicionales, comercios, cafés y edificios relacionados con la época en la que el valle prosperó gracias al comercio de cítricos y otros productos con Francia. A pocos kilómetros se encuentra además el Port de Sóller, una de las zonas costeras más conocidas de esta parte de Mallorca. Si es tu primera visita, lo ideal es dedicar al menos un día a conocer el pueblo y acercarte después al puerto.
¿Dónde está Sóller?
Sóller se encuentra en el noroeste de Mallorca, dentro de la Serra de Tramuntana. El pueblo está situado en un valle rodeado de montañas y separado de Palma por la propia sierra. Esta ubicación ha marcado buena parte de su historia y explica también por qué durante siglos tuvo una comunicación más complicada con el resto de la isla.
Actualmente, Sóller está perfectamente conectado por carretera y también mediante el histórico ferrocarril que lo comunica con Palma.
Qué ver en Sóller
Aunque Sóller invita a caminar sin demasiadas prisas, hay algunos lugares que merece la pena incluir en cualquier visita.
Plaza de la Constitución
La Plaça de la Constitució es el corazón de Sóller. Aquí se encuentran algunos de los edificios más representativos del municipio y es uno de los mejores lugares para comenzar la visita.
La plaza reúne la iglesia de Sant Bartomeu, el Banco de Sóller y la estación del ferrocarril, formando uno de los conjuntos arquitectónicos más característicos del pueblo. También es un buen sitio para sentarse en una terraza y observar el ambiente de Sóller mientras el tranvía atraviesa la plaza.
Iglesia de Sant Bartomeu
La iglesia de Sant Bartomeu tiene su origen en época medieval, aunque su aspecto actual incorpora una espectacular fachada modernista. Es uno de los edificios que más destacan en la Plaza de la Constitución y uno de los símbolos arquitectónicos de Sóller.
La combinación entre elementos históricos y la intervención modernista hace que merezca la pena detenerse a observar su fachada incluso aunque no tengas previsto visitar el interior.

Banco de Sóller
Justo al lado de la iglesia encontramos otro de los edificios más llamativos del centro. El Banco de Sóller fue construido en 1889, durante una época de prosperidad económica vinculada al comercio y a los emigrantes sollerics que habían hecho fortuna especialmente en Francia. Su arquitectura es uno de los mejores ejemplos del pasado modernista de Sóller.
Estación del tren de Sóller
La estación es mucho más que un lugar desde el que coger un tren. El edificio forma parte del conjunto histórico de la Plaza de la Constitución y conserva el ambiente de la antigua estación que comenzó a funcionar con la llegada del ferrocarril desde Palma en 1912.
Actualmente también alberga exposiciones y una sala dedicada a obras relacionadas con Miró y Picasso.
El tren de Sóller: una de las experiencias más conocidas de Mallorca
Una de las formas más especiales de llegar al pueblo es hacerlo en el histórico Ferrocarril de Sóller. La línea conecta Palma y Sóller desde 1912 y atraviesa la Serra de Tramuntana en un recorrido que permite disfrutar del paisaje de montañas, valles y zonas de cultivo.
Para muchos visitantes, el propio trayecto forma parte de la excursión. Una vez en Sóller puedes recorrer el centro a pie y después utilizar el tranvía histórico para desplazarte hasta el Port de Sóller.

El tranvía hasta el Port de Sóller
El tranvía conecta el pueblo con el puerto y atraviesa el paisaje del valle antes de llegar a la costa. Es una de las imágenes más reconocibles de Sóller y una alternativa interesante para quien quiera visitar ambos lugares sin tener que mover el coche.
El Port de Sóller se encuentra aproximadamente a cuatro kilómetros del pueblo y ocupa una bahía natural rodeada por las montañas de la Serra de Tramuntana.
Biniaraix: un pequeño pueblo junto a Sóller
A poca distancia de Sóller encontramos Biniaraix, un pequeño núcleo de montaña que merece una visita. Desde la Plaza de Sóller se puede llegar caminando en aproximadamente 20 minutos, según la información turística municipal.
Biniaraix conserva calles empedradas, casas tradicionales y un ambiente mucho más tranquilo que el centro de Sóller. Además, desde aquí comienza uno de los itinerarios de montaña más conocidos de la zona, relacionado con el antiguo camino de piedra seca del barranco de Biniaraix. Si te gusta caminar, es una de las mejores formas de descubrir el paisaje agrícola y montañoso del valle.

Can Prunera y el Sóller modernista
Sóller tiene una relación muy especial con el modernismo. Uno de los edificios que mejor representa este patrimonio es Can Prunera, una antigua casa modernista situada en la calle de sa Lluna.
Su arquitectura permite comprender la influencia que tuvieron los sollerics que emigraron a Francia y regresaron posteriormente a Mallorca con nuevas ideas, estilos y capital.
También merece la pena recorrer tranquilamente las calles del centro para descubrir fachadas, casas señoriales y pequeños detalles arquitectónicos.
Jardín Botánico y Museo Balear de Ciencias Naturales
Otra visita interesante para quienes quieran alejarse un poco del centro es el Jardín Botánico de Sóller y el Museo Balear de Ciencias Naturales.
El conjunto reúne colecciones relacionadas con la flora, fauna y geología y cuenta con un jardín dedicado especialmente a especies de Mallorca y otras regiones mediterráneas. Es una opción especialmente interesante si buscas un plan diferente a los monumentos y al puerto.
Qué comer en Sóller
La gastronomía es otra razón para visitar el valle. La tradición agrícola de Sóller está estrechamente relacionada con los cítricos, especialmente las naranjas y limones.
En el pueblo y el puerto encontrarás restaurantes donde probar cocina mallorquina, pescado, productos locales y diferentes especialidades mediterráneas. Y, por supuesto, una visita a Sóller también es una buena oportunidad para probar productos elaborados con naranja de Sóller.
Cómo llegar a Sóller
En coche
Desde Palma puedes llegar a Sóller por carretera atravesando la Serra de Tramuntana. La otra opción es utilizar el túnel de Sóller, que permite realizar el trayecto de una manera más rápida y directa.
Una vez en el municipio hay diferentes zonas de aparcamiento, por lo que conviene consultar la información municipal antes de llegar, especialmente durante los meses de mayor afluencia. El Ayuntamiento dispone de un mapa específico con las zonas de aparcamiento.
En tren
El tren histórico desde Palma es probablemente la forma más especial de realizar la visita. Permite convertir el propio desplazamiento en parte de la experiencia y llegar directamente al centro de Sóller.
En autobús
También existe conexión mediante transporte público, una opción interesante para quienes no quieren conducir por la Tramuntana.
¿Cuánto tiempo hace falta para visitar Sóller?
Para conocer solamente el centro histórico pueden bastar unas horas. Sin embargo, si quieres visitar también el Port de Sóller, comer tranquilamente y acercarte a Biniaraix o realizar alguna pequeña ruta, lo ideal es dedicar un día completo.
Una de las mejores opciones es llegar por la mañana, recorrer el pueblo, comer en Sóller y desplazarte por la tarde hasta el puerto.
¿Merece la pena visitar Sóller?
Sí, pero lo más interesante es no plantearse Sóller únicamente como una lista de monumentos. El encanto del municipio está en el conjunto: la plaza, el tren, el tranvía, las casas modernistas, los naranjos, las montañas, Biniaraix y el Port de Sóller.
Es precisamente esa combinación de paisaje, historia y vida local la que hace que Sóller sea uno de los lugares más especiales de la Serra de Tramuntana. Si es tu primera vez en Mallorca, es una de esas excursiones que permite conocer en un mismo día una parte muy diferente de la isla: desde el interior de la Tramuntana hasta el Mediterráneo.




